EL NACIMIENTO DE LAS EDITORIALES
Entre las grandes editoras del manual escolar aparecen, ya en el siglo XX, Dalmau Carles Pla y Magisterio Español, consiguiendo que sus libros de texto se abrieran paso en un mercado donde la editorial Calleja se había convertido en líder indiscutible durante el primer tercio de siglo. La llegada de la dictadura marca un punto de inflexión para todas ellas, que en ocasiones no logran remontar y terminan desapareciendo, dejando el espacio abierto al proyecto de la Enciclopedia Álvarez que transitará durante dos décadas monopolizando de hecho el mercado escolar de la Educación Primaria, hasta la promulgación de la nueva normativa escolar conocida como la Ley de Villar Palasí, de 1970, una vez que la Ley de la Instrucción Pública ha quedado superada y se necesita dar respuesta al cambio económico y social que ya se había producido en España, donde el problema del analfabetismo, sin haber llegado a superarse, no era tan preocupante al situarse en torno al 10% de la población.
EDITORIAL DALMAU CARLES PLA (DCP)
En el año 1904, José Dalmau Carles, maestro y pedagogo, funda en Gerona la editorial Dalmau Carles, continuada después por su yerno Joaquín Pla Cargol bajo el nombre de Dalmau Carles Pla SA. Publica libros de texto durante más de 50 años, muchos de ellos bajo la autoría del dueño de la empresa.
José Dalmáu Carles nace en 1857 en el seno de una modesta familia de granjeros, en la pequeña localidad gerundense de Sant Cebrià dels Alls. A pesar de su origen humilde, recibe pronto la instrucción de las primeras letras destacando desde niño por sus capacidades intelectuales. Compagina su formación con trabajos en una fábrica de corcho para contribuir a la economía familiar. Con la formación recibida en la escuela, y de forma altruista, da clases de alfabetización a los obreros de una factoría y a su hijos después. Su decidida vocación docente le lleva a matricularse en la escuela de Magisterio de Gerona completando sus estudios después con los de Grado en Madrid, obteniendo las máximas calificaciones.
Desarrolla con pasión y extraordinario éxito su trabajo de docente en varias escuelas, donde pone en práctica sus innovadoras propuestas pedagógicas, asumiendo después el riesgo de fundar su propia escuela de Enseñanza Primaria con tan extraordinaria acogida que le lleva ampliar su oferta educativa a la Educación Secundaria. Sus dotes pedagógicas e innovadoras se expresan también en su faceta de autor de libros escolares con un primer libro editado en 1890, titulado Aritmética 1ª parte, continuando después con otros muchos títulos muy laureados y recomendados como textos oficiales por las autoridades educativas. Al igual que el resto de editores de su época tendrá una participación activa en reivindicaciones de los Maestros y la dignificación de la Escuela Pública.

En este contexto da un nuevo paso empresarial abriendo en Gerona una librería, Dalmáu & Company, con taller de edición, además de la distribución y comercialización de sus manuales escolares. En 1904 se publica uno de sus libros más innovadores y exitosos, Lecciones de cosas, continuado con sus conocidos manuscritos para la enseñanza de la lectura y escritura en la educación Primaria. En 1910 su empresa editorial ya ha conquistado el mercado Americano y Filipinas. Cinco años después se incorpora a la empresa editorial su yerno Joaquín Pla, cambiando la denominación a Dalmau Carles Pla & CIA (DCP), época a la que pertenece el exitoso libro de lectura España, mi patria.
En la segunda década del siglo XX lanza al mercado sus reconocidas enciclopedias escolares y el libro Elementos de Ciencias Físico Naturales. Durante la II República, y con el impulso de la Generalitat publica también algunos manuales escolares en catalán. La guerra civil y el régimen dictatorial supondrán un importante freno para la actividad de la editorial, que se recupera lentamente en los años 40 bajo la dirección de Catalina Dalmau. De esta época es la denominada Enciclopedia Autodidacta. La compañía atraviesa todo el siglo XX, como una gran empresa editorial, diversificando después su actividad con el mercado de materiales escolares, gozando de especial relevancia la fabricación de globos terráqueos.

EDITORIAL MAGISTERIO ESPAÑOL
En el año 1866 aparece la revista El Magisterio Español que se define como el órgano de defensa de todas las clases del profesorado, con sede en Madrid, calle Quevedo, 7. Para su edición, mantiene una imprenta propia que comienza también a publicar libros de texto para la Primera Enseñanza en los primeros años del siglo XX, y se agrupan dentro de un proyecto educativo denominado Curso completo de Primera Enseñanza. Editan un pequeño libro por cada una de las materias, con sencillas ilustraciones y un número reducido de páginas que raramente sobrepasa el centenar, escritos solamente por dos autores, Victoriano F. Ascarza, por entonces profesor de la Escuela Normal de maestros y Ezequiel Solana, maestro en una escuela municipal de Madrid. Estos manuales incluían siempre en sus últimas páginas la publicidad de todos los libros que comprendía el proyecto pedagógico: Doctrina Cristiana e historia Sagrada, Gramática Castellana, Geografía, Rudimentos de Derecho, Aritmética, Física, Química y Mineralogía, Fisiología e Higiene y Cartilla Agrícola, además de los libros correspondientes al grado de iniciación, Primeras Lecturas, Cartilla de Lectura y Escritura y Silabario Catón de lectura y Escritura. Sus libros gozaban de la publicidad directa que ofrecía la revista El Magisterio Español. En un ejemplar de esta revista fechada en 1904 se ofertaban:
“5 docenas de libros del curso completo de 1ª enseñanza -Una docena de cada asignatura- que valen 15 pts se ofrecen por 6 pts.”
En los años 20 ya se ofrecen gran variedad de libros lectura como Victoria -libo de lectura para niñas- o Memoria de Pepito, que ahora aparecen con el precio de 1 pts. cada ejemplar.

EL NACIONAL CATOLICISMO EN LOS LIBROS ESCOLARES
En 1938, el ministro de Educación Nacional de la incipiente dictadura, Pedro Sainz Rodríguez, desmantela el sistema educativo republicano: la educación religiosa, el marcado contenido moral y el adoctrinamiento político inundan todo el nuevo sistema educativo, se prohíbe la coeducación apareciendo nuevamente la segregación de sexos, la familia vertebra la sociedad y aparece la figura de la mujer como garante del bienestar familiar al servicio del marido y los hijos. Dos años después, se creará el Frente de Juventudes con obligación de afiliación para todos los estudiantes entre 8 y 18 años, instrumento usado para el adoctrinamiento en los valores del régimen dictatorial. Todo el ideario del nuevo régimen se contemplará después en la nueva Ley de Instrucción Primaria, que estructuraba el sistema educativo con una enseñanza general de 6 a 10 años y otra, de 10 a 12 años, para las élites que ingresarán en el nuevo bachillerato de 7 años, mediante un examen de ingreso. La educación en los valores del nacional catolicismo crea también la nueva asignatura de Formación del Espíritu Nacional F.E.N.
Algunas editoriales desaparecen como consecuencia de la guerra civil y los libros de texto para uso en las escuelas necesitaran de grandes cambios para adaptarse al nuevo ideario político. Entre los detalles que deberán acompañar a las nuevas ediciones figura, en la anteportada, la coletilla de: 1º, 2º… año triunfal, en referencia al inicio de la guerra civil, y en el frontispicio, aunque de forma voluntaria, la imagen del Caudillo o del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera.

En 1951 aparece la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media, promovida por el ministro Joaquín Ruiz Jiménez, presentando tímidos pasos de apertura; se generaliza la educación hasta los 14 años y el bachillerato deja de ser elitista al acceder los hijos de la clase trabajadora. Mientras, la iglesia consolida su predominio como institución educativa.
Cuatro años después, aparece la Ley de Formación Profesional Industrial dando pie a la creación de las Universidades Laborales y a los nuevos programas de Promoción Profesional Obrera, popularmente conocidos como cursos del PPO. Por otro lado, el bachillerato superior se divide en Ciencias y Letras y aparecen los Colegios Libres Adoptados para intentar llegar a un mayor número de escolares, especialmente en el mundo rural.
Al inicio de la década de los 60 existían oficialmente tres millones de analfabetos en España, estimándose que la cifra real podría llegar hasta los nueve millones. Bajo este nuevo escenario triunfa el modelo de educación cíclica en la enseñanza primaria, con la enciclopedia como el manual escolar que se adapta a la perfección a la nueva situación de adoctrinamiento por parte del régimen, aludido por los investigadores como el nacional catolicismo.

LA ENCICLOPEDIA ÁLVAREZ Y LA EDITORIAL MIÑÓN
Entre las empresas editoriales que aparecen sustancialmente ligadas a la difusión de manuales escolares podemos incluir a la editorial Miñón, editora de la enciclopedia escolar más recordada y cercana en el tiempo, la Enciclopedia Álvarez. Esta empresa editorial remonta su actividad al siglo XVIII como una empresa familiar con varias generaciones de impresores; su fundador Pablo Miñón Ontanillas, nacido en Valladolid 1772, tuvo desde su juventud una imprenta que sufrió las consecuencias de la invasión napoleónica, viéndose obligado a trasladar todo el material de la imprenta y su maquinaria a León, donde terminaría instalándose definitivamente. El oficio de impresor se sucedió por varias generaciones familiares dedicándose a la edición de periódicos y semanarios de la época hasta el año 1946, cuando queda registrada como editorial Miñón S.A.



En 1953 se hace cargo de la publicación de la enciclopedia Álvarez, que consiguió un éxito tan arrollador que en tan solo dos décadas consiguió hacerse con el 80 % del mercado de libros de texto para la escuela primaria, con 22 millones de enciclopedias vendidas en sus diferentes niveles y muchos más si se contabiliza El Parvulito, Mi Cartilla y otros materiales de apoyo educativo al maestro.


Álvarez no podemos considerarlo como una empresa editorial, sino como un proyecto educativo de un maestro que se servía de diversos talleres de impresión, como la Tipografía Comercial de Zamora bajo el sello de la editorial ELMA en sus principios, la empresa de Artes gráficas Aldus S. A. en Madrid y Artes gráficas Grijelmo en Bilbao entre otras, y desde 1953 bajo el sello editorial Miñón S.A. de Valladolid.
El padre de este proyecto educativo, Antonio Álvarez Pérez, era maestro de profesión y mantenía ordenados con extremado rigor y meticulosidad los conocimientos de las materias según la Ley de enseñanza primaria de 1945. Animado por sus compañeros de profesión, consigue editar, en 1952, su enciclopedia de primer grado destinada a niños entre 6 y 8 años. La enciclopedia Álvarez en sus cuatro grados diferentes junto con El parvulito y La Cartilla se reeditaron decenas de veces hasta el año 1973 fecha en que entró en vigor la nueva ley de educación, sirviendo durante todos esos años como instrumento de difusión del nacional catolicismo.
