El Ayuntamiento de El Espinar continúa reclamando soluciones urgentes para garantizar el abastecimiento de agua en el municipio, especialmente durante el verano, ante el vaciado y las obras que se llevan a cabo en la presa de El Tejo. El alcalde, Javier Figueredo, acompañado por la responsable municipal de Urbanismo, Mónica Román y el abogado de la corporación, César Fraile, comparecieron este viernes en Segovia para hacer un llamamiento sobre el problema al que se enfrenta el municipio de cara al verano y mostrar la cronología de un problema que lleva latente desde la construcción de la presa hace ya medio siglo.
“Llevamos ya mucho tiempo hablando de la presa de El Tejo. Estamos en un punto crítico y creemos que lo mejor es explicar a toda la población cuál es la situación actual y qué está haciendo el Ministerio”, señaló Figueredo.
El alcalde advirtió que la preocupación inmediata está en el abastecimiento de agua durante los próximos meses, en un contexto donde la presa de El Tejo continúa inoperativa y el suministro deberá apoyarse en otros recursos. En este sentido, criticó la falta de claridad sobre la alternativa planteada por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), desde donde indican que se “garantiza el abastecimiento, pero la realidad es que la capacidad de Puente Alta no se corresponde con el consumo de todos los municipios que vamos a depender de ese embalse” durante el verano. Además de El Espinar, Puente Alta abastecerá a las localidades de la Mancomunidad de la Mujer Muerta y a la capital, “casi la mitad de la provincia”, afirmó Figueredo.
El alcalde también explicó que el Ayuntamiento prepara nuevas medidas de restricción en el consumo para intentar reducir la demanda durante el verano y “ahorrar todo el agua posible”. Entre ellas, adelantó limitaciones para usos no esenciales, como el riego de jardines que se limita a “dos horas por la noche”. En cuanto a las piscinas, recuerda que el llenado se llevó a cabo hasta el mes de abril, cuando todavía se disponía de agua y que actualmente ya no está permitido.
Figueredo subrayó la importancia de estas medidas especialmente en un contexto donde, si las altas temperaturas continúan y no se producen aportaciones significativas de agua, la situación podría agravarse en los próximos meses. “Como no cambie el tiempo, yo creo que no llegamos al mes de julio”, afirmó, al hablar por la capacidad de las reservas actuales.
La comparecencia del ejecutivo espinareño se produjo poco después de que el Ayuntamiento recibiera una nueva comunicación de la CHD en la que el organismo reconoce la existencia de importantes problemas estructurales y geotécnicos en la presa. Según explicó el consistorio, la propia Confederación admite que no existe una solución sencilla que permita recuperar la infraestructura a corto plazo y plantea únicamente dos escenarios: una actuación integral de gran envergadura o su puesta fuera de servicio.
Figueredo criticó además que ni la Confederación ni el Ministerio hayan facilitado toda la documentación técnica solicitada por el Ayuntamiento para analizar la situación con expertos independientes. “Llevamos meses pidiendo informes y las pruebas realizadas en la presa y no nos los entregan”, denunció. “Lo que pedimos es saber exactamente cuál es el problema y cuál es la solución para sentarnos todas las administraciones a trabajar en ella”. Ante esta situación, el Consistorio presentó un recurso contencioso-administrativo y solicitó medidas cautelarísimas ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León para reclamar acceso a la información técnica y evitar cualquier actuación irreversible sobre la presa mientras no se conozca con detalle su estado real.
Esta reclamación fue aprobada por todos los grupos políticos en el Ayuntamiento de El Espinar, que también han manifestado su opinión al respecto en los últimos dias. Desde IU, su portavoz en El Espinar, Jacobo Peña, ha calificado de “decepcionante” la respuesta del Ministerio y ha criticado la falta de avances y de claridad sobre el futuro de la infraestructura. “No es normal que, a estas alturas, se tenga a El Espinar en la incertidumbre”, han señalado, defendiendo además que, con la información disponible, “se puede asumir que la titularidad es estatal”.
En la misma línea, los socialistas han situado como prioridad la garantía del abastecimiento y la seguridad de la presa, y reclamado que las administraciones competentes actúen con rapidez para resolver una situación que consideran prolongada en el tiempo.
Un problema de décadas
La encargada de repasar la evolución técnica de la presa fue Mónica Román, quien afirmó que los problemas con El Tejo comenzaron con su inauguración en 1975. “Desde el primer llenado ya manifestó importantes problemas de filtraciones”, explicó.
Según detalló la responsable de Urbanismo, la CHD ha elaborado numerosos informes a lo largo de las últimas décadas que reflejan las deficiencias de la presa. Recordó que en 2016 se instalaron sistemas de medición de filtraciones que se mantuvieron en funcionamiento hasta 2025 y quiso matizar que esos controles “no los realizaba el Ayuntamiento, en ningún caso”, sino personal vinculado a la propia administración hidráulica.

Román también repasó la evolución del expediente a partir de este punto. En 2017, la Confederación concluyó que las filtraciones “no suponían problemas de estabilidad para la presa”, mientras que en 2019 llegó a anunciar obras de recrecimiento de unos diez metros, una opción que posteriormente fue descartada. En 2021, añadió, ya se documentaron “anomalías significativas”, pero el giro definitivo llegó en 2023, cuando un informe de la División de Seguridad (DSIEX) llegó a calificarla de insegura y ordenó rebajar el nivel del embalse hasta una cota considerada inocua.
Por este motivo, Román rechazó que la situación actual haya sido algo repentino. “No puede decirse que en la CHD no conocieran el estado de la estructura. Lo conocen desde el minuto uno, los informes están hechos por ellos”, afirmó.
A su juicio, la reacción de la Administración solo se aceleró después de que tuviera lugar la DANA registrada en Valencia en octubre de 2024 y que considera “un punto de inflexión”, ya que “es cuando les entran las prisas y toman cartas en el asunto”, sostuvo.
La cuestión de la titularidad
El abogado de la corporación municipal, César Fraile, insitió en que la responsabilidad sobre la seguridad y explotación de la presa corresponde al Estado. También recordó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, después de que la Confederación intentara imponer al consistorio la elaboración de planes de emergencia y la designación de un director de explotación, según la cual “esas actuaciones debe realizarlas el propietario de la presa y el Ayuntamiento de El Espinar no tiene que realizarlas”. Según indicó, la propia documentación oficial del Estado identifica la presa como infraestructura estatal, por lo que, según defendió, la responsabilidad última recae en la Administración central.
Con este escenario sobre la mesa, el Ayuntamiento insiste en que el problema ya no es solo técnico o jurídico, sino de gestión inmediata del abastecimiento con la proximidad del verano. En esta época del año, la población de El Espinar pasa de unos 10.000 habitantes a cerca de 30.000, que junto con la población de localidades cercanas, podría ver en peligro el abastecimiento.
Mientras la presa de El Tejo permanece fuera de servicio y la solución definitiva sigue sin concretarse, el municipio ya ha comenzado a aplicar restricciones y advierte de que el sistema podría tensionarse en cuestión de semanas si no se adopta una decisión estable. “Lo que pedimos es una solución rápida y definitiva para garantizar el abastecimiento de agua a la población”, resumió Figueredo, que volvió a reclamar coordinación entre administraciones y una planificación clara para el futuro de la infraestructura.
