¡Advertencia! En esta página se describe el cese en sus funciones que impuso el gobernador al alcalde de la ciudad. Ambos de la misma línea ‘editorial’.
Cuando de niños jugábamos a la ‘Gallinita ciega’ -de ello han transcurrido en mi persona ‘trescientos mil lustros, un día, seis horas y cuatro segundos’-, cuando tocabas a quién tenía tapados los ojos y el/ella quería adivinar, señalando a quién había sido, si se equivocaba la otra parte gritaba ‘pío, pio que yo no he sido’. Y el juego continuaba. Bueno pues… Sirva la entradilla para dar comienzo al relato ‘histórico/histérico’ que tuvo como protagonista de fondo la primera instalación de los contadores de agua en la ciudad.
‘Juegos’ preliminares
El Ayuntamiento tenía de alcalde a Pedro Rincón y López-Villazón. Este, desde su ‘cátedra’ y apoyado por los de su parte consideran -legítimamente-, que hay que instalar contadores en locales, viviendas… Y controlar así el gasto del agua a través de tarifas. Pues, entienden, que el agua que llega a la ciudad, si no tiene control, se ‘despilfarra’ y provoca ‘múltiples abusos’. Postura de aplauso. Pero…
La parte ‘perjudicada’ lo rechaza ¿Cuándo lo hizo la ciudadanía en materia de subida de impuestos?… Cada una de las partes mantiene su postura. Algunos de los ‘paganos’ buscan los medios de comunicación para defender ‘lo suyo’. No quieren contadores ni, ‘por ende’, control. Entienden que el despilfarro del agua, del que acusa el Ayuntamiento a la ciudadanía en general, no está ahí, y sí en una obra deficiente en el traslado desde la captación hasta la ciudad. Más…
Viaje por separado
Cuando las tiranteces llegan a ser irreconciliables ambas partes se buscan… ¡un mismo árbitro! Así, vecinos organizados, se trasladan a Madrid donde, con cita previa, se entrevistan con el ministro de la Gobernación, Rafael Salazar de Alonso y,
-Exponen, son escuchados y… regresan.
Unos días después, con cita previa, miembros de la Corporación realizan el mismo recorrido, pasan al mismo despacho y…
-Exponen, son escuchados, y… regresan.

En el ‘ring’ del Azoguejo
Dos días después. Cuando la tarde decaía, en la Plaza del Azoguejo se encuentran ¿casual? algunos ciudadanos, ‘no adscritos’ y otros ciudadanos (adscritos) concejales:
‘-Hola ¿de dónde vienes?
‘-Y tú, ¿qué haces por aquí?
Todo muy cortés. Como en los primeros asaltos de observación de un combate. Se intuía tensión y tiranteces. De las palabras al insulto: ‘’tú eres un sinvergüenza? ‘a mí no me insultes’…
¡que te pego!,
¡que te doy!
Resultado final dos heridos. El primer asalto: golpe al mentón del teniente de alcalde. A resultas cae al suelo, lo que le produce ‘herida inciso contusa’ en la cabeza. Pasa -lo llevan-, al establecimiento local de socorro.
En otra esquina también se combate. Puño cerrado sobre ciudadano no adscrito. Golpe rápido y directo empleado en boxeo ¿resultado? Rotura de los huesos propios de la nariz con abundante ‘sangría’. Lo llevan (conducen), al establecimiento… ¡La que se armó!
Reunión para alterar
Mientras curan la los heridos se ‘monta’ en el ‘hall’ del Centro de Socorro una reunión ‘formal/informal’, alcalde y directivos de la Casa del Pueblo donde acuerdan, presumiblemente, la convocatoria de huelga general en la ciudad. Uno de los médicos del Centro les ‘afea’ la reunión: ‘no es lugar para tratar esos temas’ Oídos sordos. Dos días después… A la llamada de huelga -dos días y medio-, acuden tres gremios, tipógrafos, construcción y metalurgia. En la fábrica Klein el paro es parcial. No la secundan los servicios, comercio, bares, hoteles… La vida de la ciudad es normal. La convocatoria fracasa. Y…
¡Lean despacio!
Cuando la huelga (dos días y medio), acaba, el gobernador, José P. San Román, llama al alcalde y directivos de la Casa del Pueblo a su despacho: ‘quiero que me expliquen el porqué de la convocatoria’. Aparece el ‘pío, pio’. Lo niegan todo. El gobernador toma la decisión de suspender de sus funciones al alcalde y justifica el motivo:
‘Haber podido comprobar que en la huelga que intentaron fue el alcalde el principal inductor, procediendo de forma harto inexplicable en personas de cultura, excitar a las masas trabajadoras a la violencia, como medio de solucionar un conflicto entre el pueblo y la Corporación municipal’.
‘Yo no me pondré a la parte de uno u otro bando, pero tampoco puedo consentir que la primera autoridad municipal, que debe ser colaboradora de la gubernativa, se convierta en agente provocador del conflicto, que si fracasó fue gracias a la mesura de la clase trabajadora, que contrasta con la actitud irresponsable del hasta hoy ha venido desempeñando el cargo de alcalde’.
‘Tomo la decisión, pese a que el señor Rincón es un buen amigo mío, por tener la certeza de que fue el alcalde el culpable de la ocurrido’. Su escrito lo cerraba así: ‘Para mí no hay izquierdas ni derechas y sí un cumplimiento claro del deber que subordina todos mis actos’.
Dos días después. El ministro de la Gobernación aprueba la decisión del gobernador, ‘porque todas las consultas realizadas confirman que ha sido el alcalde, personalmente, el promotor del paro de 24 horas’.
Sucedió en Segovia. Fuente: ‘El Adelantado’. Días 13 a 16 de marzo.
¡No-me-lo-puedo-creer!
¡Por ventura existió alguna vez coherencia en la política!
¡Dónde estén aquellos, que vuelvan!
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Sea permitido pensar…
El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.
Baltasar Gracián. Escritor.
