Sra. directora:
En ese año 2026 se conmemora el V centenario de la fundación de la Escuela de Salamanca (1526-2026) en la que destacó de manera sobresaliente la figura del fraile dominico segoviano Domingo de Soto. De él se destaca su participación en el Concilio de Trento y su valiosa contribución a la economía moral y al derecho natural, siendo un precursor de la física moderna al desarrollar el concepto de velocidad.

En el año 1964 el ayuntamiento de Segovia reconoció la figura de este religioso con la colocación de un busto del fraile, esculpido en piedra caliza sobre un bloque de piedra berroqueña, en la calle de la Trinidad, frente al Palacio de los Condes de Mansilla y antiguo Colegio Universitario Domingo de Soto.
Sería deseable y una ocasión muy propicia que, con motivo de este centenario, se restaurara este monumento que el paso del tiempo ha oscurecido y afeado, impidiendo incluso la lectura del adagio que lo hizo tan popular cuando ocupó la Catedra de Teología en la Universidad de Salamanca, escrito en el libro que tiene bajo sus manos «Qui scit Sotum scit Totum», traducido «Quien sabe a Soto lo sabe todo».
Antonio Ramos