El sector turístico segoviano afronta las Ferias y Fiestas con previsiones de estabilidad y sin variaciones respecto al pasado año. Hoteleros y empresarios turísticos coinciden en que las reservas y la ocupación se sitúan en niveles similares a los registrados en 2025, en unas fechas que no se encuentran entre las de mayor demanda turística del calendario.
Tanto Rocío Ruiz, presidenta de FESTUR, Agrupación de Turismo integrada en la Federación Empresarial Segoviana, como Javier García, gerente de HOTUSE, Asociación de Empresarios de Alojamiento, Hostelería y Turismo de Segovia, señalan que junio suele quedar a medio camino entre la temporada primaveral y las vacaciones estivales, por lo que el comportamiento del mercado mantiene una evolución parecida a la de años anteriores.
“No es un mes de excesivo turismo. La gente planifica sus vacaciones para julio y agosto más que para junio”, explica Ruiz. “La ocupación durante las fiestas suele ser semejante cada año, aunque determinados conciertos o actividades pueden generar picos puntuales de visitantes procedentes principalmente de Madrid y otras provincias cercanas”, asegura García.
“El sector considera que las Ferias y Fiestas no constituyen un reclamo turístico capaz de atraer un gran volumen de visitantes de fuera, aunque sí contribuyen a mejorar la experiencia de quienes se encuentran en la ciudad esos días”
Las fiestas son una celebración orientada al público local y por ello, el sector considera que, por sí solas, no constituyen un reclamo turístico capaz de atraer un gran volumen de visitantes de fuera de Segovia, aunque sí contribuyen a mejorar la experiencia de quienes se encuentran en la ciudad durante esos días.
“Quizá no sea el gancho para traer más turismo, pero el que llega encuentra un ambiente atractivo y agradable”, señala Ruiz. Una opinión que comparte García, quien recuerda que “las fiestas son vividas por los segovianos y que su repercusión turística depende en gran medida de la programación cultural y musical de cada edición”.
Pese a ello, el ambiente festivo sí repercute positivamente en la actividad económica local. Restaurantes, bares y comercios suelen beneficiarse de una mayor presencia de público en calles, plazas y terrazas, mientras que el efecto en los alojamientos se concentra principalmente durante los fines de semana.
Precisamente será el último fin de semana de junio cuando se espera la mayor afluencia de visitantes. A la programación festiva se suma por primera vez la Marcha Cicloturista Pedro Delgado, uno de los eventos deportivos con mayor capacidad de atracción turística para la capital y la provincia.
Tanto FESTUR como HOTUSE coinciden en la importancia de esta prueba para la economía local. La marcha reúne a participantes procedentes de toda España y genera un efecto multiplicador al movilizar a familiares y acompañantes que aprovechan el desplazamiento para pasar varios días en Segovia.
“Es un evento que atrae a ciclistas que vienen de toda España y también a familias que los acompañan”, destaca Ruiz. Desde el sector hotelero se confirma que ya se percibe un incremento de reservas vinculado a la prueba deportiva y que muchas estancias se prolongan durante todo el fin de semana.
La relevancia de este tipo de eventos trasciende además el impacto inmediato sobre hoteles y restaurantes. Para los empresarios turísticos constituyen una herramienta fundamental en la estrategia de desestacionalización y diversificación de la demanda.
Existe un perfil de visitante que recorre diferentes puntos del país participando en competiciones y pruebas deportivas y que, una vez en destino, consume gastronomía, visita monumentos y genera actividad económica en otros sectores.
Por ello, los representantes empresariales consideran un acierto la celebración de la Marcha Pedro Delgado en estas fechas.
Más allá de las fiestas, el sector observa tendencias que se consolidan año tras año. Una de ellas es el crecimiento del turismo internacional, una evolución que se mantiene durante todo el ejercicio y que contribuye a compensar la estacionalidad de la demanda nacional.
Madrid continúa siendo la principal puerta de entrada de visitantes. No solo por los residentes en la capital, sino también por el elevado número de turistas nacionales e internacionales que utilizan la ciudad como punto de partida para conocer Segovia.
También se mantiene la tendencia de las reservas de última hora. Los empresarios atribuyen este comportamiento a factores como la incertidumbre meteorológica y la búsqueda de mejores precios, una dinámica que se ha generalizado en los últimos años.
A ello se suma la creciente diversificación de las fórmulas de alojamiento, ya que las viviendas de uso turístico y las casas rurales forman ya parte de la oferta disponible para muchos visitantes, especialmente grupos familiares que buscan compartir gastos y disponer de mayor autonomía durante su estancia.
En cuanto al impacto económico de las fiestas, prevén una incidencia positiva en la restauración y el comercio local. La mayor presencia de vecinos en las calles incrementa el consumo y genera un ambiente más dinámico en la ciudad.
La repercusión en el sector hotelero será más limitada y se concentrará durante el fin de semana; siendo los establecimientos situados en el centro histórico los que registrarán mejores niveles de ocupación.
De cara al futuro, los empresarios coinciden en señalar que el principal reto del turismo segoviano no pasa por aumentar el número de visitantes, sino por mejorar la calidad de la demanda y prolongar la estancia media. Para ello sería necesario reforzar la captación de turismo empresarial y congresual en días laborables, un segmento que permitiría equilibrar la elevada concentración de visitantes en los fines de semana.
En esta misma línea, Ruiz defiende la necesidad de seguir aumentando las pernoctaciones y encontrar un equilibrio entre el turismo que visita la ciudad y la calidad de vida de los residentes. “Buscamos un turismo de calidad y no tanto de cantidad”.
Asimismo, el sector reclama mejoras en infraestructuras y servicios, especialmente en materia de aparcamiento y señalización, aspectos que consideran fundamentales para seguir mejorando la experiencia de quienes visitan la ciudad.
Junto a estos desafíos, los empresarios alertan de la necesidad de combatir el alojamiento turístico ilegal, una cuestión que sigue preocupando al sector hostelero por la competencia desleal que supone para los establecimientos que cumplen la normativa.
Pese a todo, la valoración general es positiva. La cercanía con Madrid, el atractivo patrimonial de Segovia, su oferta cultural y una gastronomía reconocida dentro y fuera de España continúan sosteniendo la buena salud del sector.
Las jornadas de Ferias y Fiestas servirán, una vez más, para mostrar esa combinación de patrimonio, gastronomía y ambiente festivo que caracteriza a la ciudad. Aunque no constituyan por sí mismas un gran reclamo turístico, sí aportan un atractivo añadido para quienes deciden visitar Segovia en estas fechas y contribuyen a reforzar la actividad económica de numerosos negocios locales.
Con unas previsiones similares al año pasado y el impulso añadido de la Marcha Pedro Delgado, el sector afronta las próximas semanas con optimismo y la confianza de mantener los buenos datos que viene registrando el turismo segoviano en los últimos años.


La Marcha Pedro Delgado supera ya los 1.800 inscritos tras adelantar su fecha a junio
La prueba crece cerca de un 40% respecto a 2025 y prevé generar un impacto económico superior a 1,5 millones de euros en Segovia
La Marcha Cicloturista Pedro Delgado afronta su 31ª edición con unas cifras que avalan el cambio de fecha impulsado este año por la organización. Aún a falta de varios días para el cierre de las inscripciones, la prueba ya supera los 1.800 participantes, frente a los algo más de 1.300 de la edición anterior, un incremento cercano al 40%.
Por primera vez en sus más de tres décadas de historia, la popular marcha segoviana abandona el tradicional mes de agosto para celebrarse el 28 de junio. Una decisión motivada por las dificultades organizativas de los últimos años, marcados por las operaciones especiales de tráfico, la coincidencia con numerosas fiestas patronales y las altas temperaturas registradas.
“Hemos tenido problemas con el calor y con la logística que requiere una prueba tan exigente”, explica el coordinador de la marcha, José Antonio López. Antes de adoptar la decisión, la organización consultó a los participantes habituales y obtuvo entre un 70 y un 80% de apoyo al cambio.
Los primeros resultados parecen darles la razón. “Ya hemos superado las inscripciones de los últimos años”, destaca López, quien considera que la nueva fecha podría consolidarse en futuras ediciones.
Más allá de la participación, la Marcha Pedro Delgado se ha convertido en uno de los eventos con mayor impacto turístico para Segovia. La organización calcula que la prueba atraerá a unas 4.000 personas entre ciclistas y acompañantes, con una estancia media de dos noches.
Según las estimaciones realizadas por el Club Deportivo Unión Ciclista Segoviana, el impacto económico supera el millón y medio de euros, con una importante repercusión en hoteles, restaurantes y comercios durante el último fin de semana de junio.
La dimensión nacional de la prueba queda reflejada en el perfil de los participantes. Menos del 10% son segovianos y Madrid vuelve a ser la comunidad con mayor representación. En la última edición hubo inscritos procedentes de 52 provincias españolas, además de varios participantes extranjeros.
Considerada una de las marchas cicloturistas más veteranas y exigentes del país, la prueba ofrece dos recorridos: uno largo de 164 kilómetros y otro corto de 120. Este último nació para facilitar la participación de ciclistas con menor preparación y favorecer la incorporación de más mujeres a una disciplina en crecimiento.
Con las inscripciones abiertas hasta el 27 de junio y unas cifras récord antes de la celebración de la prueba, la organización afronta esta edición con optimismo y la sensación de haber acertado con un cambio de fecha que puede marcar el futuro de la marcha.

