La previsión de cosecha de cereal en Castilla y León apunta a una caída generalizada de la producción respecto a la campaña pasada, con especial incidencia en la provincia de Segovia, donde el descenso alcanzaría el 36,7 por ciento, según la primera estimación publicada por el Ministerio de Agricultura y recogida por Ical. La provincia produciría este año alrededor de 409.000 toneladas de cereal, frente a las 646.000 registradas en el ejercicio anterior, en un año marcado por las elevadas temperaturas, la reducción de rendimientos y el encarecimiento de los costes de producción.
La estimación ministerial sitúa además la superficie sembrada en Segovia en 161.245 hectáreas, lo que supone una reducción del 0,5 por ciento respecto a la campaña precedente. Aunque el descenso de superficie es moderado, las organizaciones profesionales agrarias consideran que el impacto de la climatología durante las últimas semanas agravará las pérdidas inicialmente previstas.
El coordinador regional de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, señaló que las zonas “áridas” de provincias como Segovia presentan una situación “desastrosa”, con pérdidas de producción que podrían situarse entre el 50 y el 60 por ciento. Según explicó, las altas temperaturas registradas durante los últimos días están afectando de forma especialmente severa a las comarcas más secas de la Comunidad.
Las organizaciones agrarias consideran además que las cifras publicadas por el Ministerio de Agricultura, elaboradas con datos recogidos en febrero, se han quedado desfasadas por la evolución meteorológica de la primavera. Tanto Asaja como UCCL y la Alianza UPA-COAG sitúan la reducción de la cosecha autonómica entre el 30 y el 40 por ciento respecto a la campaña récord del pasado año.
Dos millones de toneladas menos que en 2025
En el conjunto de Castilla y León, la previsión inicial del Ministerio cifra la producción de trigo, cebada, avena, centeno y triticale en torno a 6,5 millones de toneladas, lo que representa una caída del 23,5 por ciento frente a los 8,4 millones de toneladas de 2025. La reducción se aproximaría así a los dos millones de toneladas menos de cereal.
La superficie sembrada de estos cultivos alcanzaría casi 1,7 millones de hectáreas, con una reducción del 3,7 por ciento respecto al ejercicio anterior, equivalente a unas 66.000 hectáreas menos.
Tras Segovia, la provincia con una mayor caída de producción sería Soria, con un descenso estimado del 35,4 por ciento y una cosecha de 506.000 toneladas. También se registrarían reducciones superiores a la media autonómica en Ávila, donde la producción bajaría un 28,5 por ciento hasta las 244.000 toneladas, y en Salamanca, con una merma del 24,6 por ciento y una producción prevista de 397.000 toneladas.
UCCL señala que algunas “zonas áridas” de Segovia tendrán pérdidas de la producción del 50 y el 60 por ciento
Por cultivos, el trigo alcanzaría en Castilla y León una producción estimada de 3,22 millones de toneladas, un 23,1 por ciento menos que el año pasado. La cebada se situaría en 2,55 millones de toneladas, con una caída del 26 por ciento. La avena sumaría 369.775 toneladas, un 8,9 por ciento menos; el centeno alcanzaría 165.806 toneladas, con una reducción del 16,6 por ciento; y el triticale llegaría a 126.035 toneladas, un 25,4 por ciento menos.
Las organizaciones agrarias advirtieron además de la complicada situación económica del sector, con precios del cereal por debajo de los 200 euros por tonelada y costes de producción cercanos a los 800 euros por hectárea. Según señalaron, muchos agricultores afrontarán pérdidas incluso en explotaciones con rendimientos próximos a los 3.000 kilos por hectárea, por lo que reclamaron ayudas directas y medidas de control sobre las importaciones de grano para evitar un abandono masivo de cultivos en la próxima campaña.
