El consejero en funciones de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, lamentó que la reordenación en las conexiones ferroviarias de Castilla y León suponga una “merma” en la Comunidad y criticó su resultado “negativo”.
En el caso concreto de Zamora, la previsión que tiene Renfe a partir del 20 de mayo, es la recuperación del tren madrugador que sale desde Lugo, pero “lo hace a cambio de suprimir dos trenes que pasaban a una hora interesante, sobre todo, para quienes trabajan en Sanabria” que, lamentó, “les impide volver en tren”.
Así, lamentó todas estas operaciones cuyo resultado neto “es negativo” y trasladó al Ministerio de Transportes su «desacuerdo” para insistir en que “no es aceptable” que la reordenación de servicios en Castilla y León “supongan una merma”, con la supresión del tren directo de Salamanca a Barcelona y la falta de sensibilización con la llegada de ferrocarril de vía estrecha a León y la conexión de Soria por ferrocarril.
“No pretendo polemizar con nadie” pero, manifestó, “esto no puede seguir así”, considerando que hay una “cierta inquina” con Castilla y León en el sentido de perjudicar las conexiones ferroviarias. “Tenemos una Comunidad muy grande que necesita conexiones ferroviarias más intensas y no están atendidas”, algo que, a su juicio, “debe ser objeto de reclamación y reivindicación”.
Por último, recordó que desde el Gobierno regional siguen demandando que les reciba el ministro de Transportes, Óscar Puente, pero «han pasado tres años de su legislatura y no ha tenido la deferencia de recibir al presidente de la Junta”, recalcó, mientras exigía el tratamiento “con la sensibilidad” que requieren trenes declarados obligaciones de servicio público que, concluyó, “hay que atender más allá del beneficio comercial”.
