Un año más, la Rondalla ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’ actuó en la Residencia de Personas Mayores ‘Los San Pedros’, en San Pedro de Gaíllos, con motivo de la Semana Cultural de dicha entidad. Los actos desarrollados en la citada localidad con motivo de la Octava del Corpus también contemplan eventos de ocio y entretenimiento en la residencia del pueblo durante toda la semana. Para el epílogo de toda esta ambiciosa y rica programación se organizó un recital denominado’Canciones de siempre para gente encantadora’. Esta actuación estuvo patrocinada por la Fundación Caja Rural de Segovia.
La totalidad de residentes y los trabajadores estuvieron presentes en el recital. Como cabeza visible del personal laboral, coordinando con meticulosidad todos los aspectos derivados del concierto se encontraba la directora Sheila Gordaliza (una joven y torbellina vallisoletana de Villalón de Campos). También encabezaron la lista de personalidades asistentes al acto los miembros de la junta directiva de la residencia. Al frente de ese colectivo se encontraba Mateo Ayuso como presidente de la gobernanza de la residencia. Entre el público asistente estaba el ex senador Clemente Sanz Blanco (persona de inolvidable recuerdo para el vecindario de San Pedro de Gaíllos).
El director artístico de la Rondalla de Pulso, Púa y Voz de Fuentepelayo (José Ramón Bayón) eligió para esta ocasión un repertorio en el que pudieran participar activamente los propios residentes. Se incluyeron temas populares y folklóricos conocidos por todos que fueron seguidos de forma apasionada por los asistentes que llenaron a rebosar el recinto al aire libre elegido para el concierto. Merece destacarse la implicación de Chelo Muñiz (esposa del presidente de la residencia) en su papel motivador para animar a muchas de las personas mayores para que bailaran la Jota del Mester, que fue estrenada por la Rondalla para la ocasión. A fuerza de sen sinceros, lo logró sobradamente.
El momento más entrañable se produjo al final del concierto, cuando los componentes de la rondalla posaron junto a los residentes en una fotografía para el recuerdo.
Antes de regresar a su lugar de origen, los componentes de la Rondalla del Taller Cultural de Fuentepelayo fueron agasajados con un vino español acompañado de ricas viandas que sirvió para estrechar los lazos de amistad recíprocos entre los directivos, trabajadores y músicos de la Rondalla.
