El pasado fin de semana los componentes de la Rondalla de Pulso, Púa y Voz ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’ disfrutaron de un viaje por el norte de España. A lo largo del itinerario, los miembros de la Rondalla, al ritmo de la guitarra de uno de sus componentes, interpretaron varios temas de su repertorio y alguna que otra habanera, para mantener bien despierto al conductor del autobús y para general disfrute de la expedición.
La agrupación tuvo una primera parada en la localidad cántabra de San Vicente de la Barquera para visitar su casco histórico artístico, no sin antes pasear su conocido Puente de la Maza. No pasaron desapercibidos monumentos como la Torre del Preboste, la iglesia de Santa María de los Ángeles y el castillo del Rey. Una mañana antes de enfilar la carretera con destino a Asturias para centrar la atención en Llanes. La Rondalla de Fuentepelayo se alojó en un céntrico hotel de esta villa costera y turística. En la visita a Llanes, el primer foco de atención fueron los Cubos de la Memoria de Ibarrola y el paseo marítimo de San Pedro con sus inigualables vistas. A la noche visitaron los rincones más emblemáticos del lugar y saborear su gastronomía. No faltaron ni el marisco ni la sidra. Hasta hubo osados del grupo musical de Fuentepelayo que se atrevieron a escanciar esta bebida.
La segunda jornada en Llanes se destinó preferentemente a recorrer sus principales playas (Sablón, Puerto Chico y Toró), el faro y su puerto pesquero y deportivo. Tras una comida en la que no faltaron ni la fabada, ni las carnes aderezadas con queso de Cabrales y por supuesto, con el cremoso arroz con leche final, se emprendió el viaje de regreso con más necesidad de siesta que de cánticos.
Este viaje de ocio y cultura es la culminación de una temporada en la que la Rondalla ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’ llevó a cabo más de una docena de actuaciones por distintos pueblos de la provincia.Este colectivo musical, dirigido artísticamente por el profesor José Ramón Bayón, pervive durante más de treinta años de existencia gracias a las ayudas económicas que les aportan entidades como la Fundación Caja Cega / Cajaviva, el Ayuntamiento de Fuentepelayo, la asociación ‘Taller Cultural’ y sobre todo, gracias a las cuotas mensuales que abonan los propios miembros de la Rondalla. Y obviamente, gracias a los recitales y conciertos que ofrecen por la geografía provincial.
Y sin tiempo para el descanso, la Rondalla reanudará en breve sus ensayos para afrontar una nueva temporada de trabajo que se iniciará dentro de unas semanas con sendas actuaciones en la Residencia ‘Los San Pedros’ en San Pedro de Gaillos, en El Olmo (Barbolla) y en las 33 Jornadas Musicales de Fuentepelayo.
