Como bálsamo a un verano de duelo, la asociación cultural ‘Arco de la Villa’ —uno de los colectivos más dinámicos de Sepúlveda— quiso animar el ambiente con un pregón donde se repasaron los momentos más divertidos desde la invención, hace 25 años, de los llamados ‘encierros infantiles’. Aunque, en rigor, no dejan de ser recreaciones de la ‘vaquilla de Carnaval’ medieval, ahora han adquirido nuevo brío gracias a los componentes de ‘Arco de la Villa’, capaces de convertir el viejo rito en un divertimento muy actual, ‘made in Sepúlveda’, que en un cuarto de siglo no solo ha triunfado en Segovia sino prácticamente en toda la geografía nacional.
Sepúlveda ha querido este año reconocer el trabajo de ‘Arco de la Villa’ nombrando pregoneros a sus componentes, que aprovecharon la ocasión para sacar a relucir los más variopintos temas sepulvedanos, siempre en clave festiva. La juerga prosiguió durante todo el día, hasta entrada la noche, donde debía reinar la orquesta Expresión. Entre medias, un acto religioso, solo uno, la salve a la Virgen de la Peña. Porque, como se recordará, estas fiestas no están dedicadas a ninguna advocación de la Virgen, ni tampoco a ningún santo. Por eso mismo se habla de ellas como las de ‘los santos toros’.