Un año más, los vecinos de Rosuero (Santo Tomé del Puerto) han celebrado su fiesta de San Juan, en la que quizás lo más bonito sea la preparación de la ermita. El día anterior, todos los vecinos se acercaron a la ermita, con ramas y flores recogidas en el campo, para adornar el porche y su interior. Fue una auténtica fiesta, con risas y charlas entre viejos conocidos. Y diferentes generaciones se afanaron en dejar la ermita lo más bonita posible. No faltó la enramada en lo alto del campanario. El día grande hubo bailes regionales y múltiples juegos en el entorno de la ermita./ foto: rafael carlos poggio