Ya ningún vecino de La Estación de El Espinar alberga dudas. La supresión del paso de peatones sobre la vía del tren no era la primera actuación de un proyecto para mejorar ese entorno. No. Se trataba de una decisión de ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) para impedir que los peatones crucen la vía, lo que supone prohibir al vecindario pasar de un lado al otro del pueblo —del ‘barrio de Arriba’ al ‘barrio de Abajo’— por el camino más recto. “Han pasado diez días y no ha habido novedad; está claro que quitaron las traviesas siendo conscientes de lo que hacían”, lamentaba ayer Carmen Morán. Desde que, en la noche del 8 de febrero, los operarios de ADIF inhabilitaron el paso de peatones, en el lugar no ha habido ninguna intervención más. Eso sí, queda un cartel con la frase “Peligro. Atención al tren”, cuya lectura no atemoriza a los vecinos.
La Asociación Familiar San Antonio ya ha comenzado a moverse. Sus socios emprendieron ayer una recogida de firmas contra la supresión del paso de peatones, advirtiendo a ADIF que, “si no nos hace caso, nos movilizaremos”. La presidenta de este colectivo, Montserrat Herranz, quería ayer recordar que el paso de peatones que ahora se pretende eliminar, “ha existido toda la vida”, explicando que, durante décadas y más décadas, ha permitido la comunicación entre los vecinos del ‘barrio de Arriba’ y el ‘barrio de Abajo’ sin que nunca se hayan producido accidentes. Pero además, Herranz intuye que el propósito final de ADIF no es otro que el de desviar la circulación peatonal a otro paso, distante “cerca de un kilómetro del pueblo”, de forma que los vecinos que a partir de ahora quieren ir de un lado al otro de La Estación de El Espinar tengan que dar un largo rodeo, en forma de “U”, lo que a su juicio es “una auténtica barbaridad”. “La carretera por la que se quiere que vayamos es estrechísima, sin arcén ni aceras, lo que es un peligro para los peatones”, denuncia la presidenta de San Antonio.
Como era de esperar, los vecinos han hecho caso omiso a la prohibición de cruzar por el lugar en el que hasta el 8 de febrero estaba el paso de peatones. Y Herranz sostiene que, por el mal estado en el que ha quedado la zona, “ahora hay muchas más posibilidades de que se produzca un accidente”. Las personas mayores tienen más dificultades para atravesar, al igual que las madres que van con carros de bebés.
En esta tesitura, desde la familiar se ha redactado una carta, para su remisión al Ayuntamiento de El Espinar y a ADIF, en la que se reclama no solo la recuperación del paso de peatones sino que el mismo se acondicione “con todas las medidas de seguridad” que marca la ley. “Si hay que poner un semáforo, nadie se va a negar”, asegura Herranz. “Lo que no estamos dispuestos es a que ADIF divida al pueblo en dos», concluye.
A la espera de noticias de ADIF. Tras las denuncias vecinales, el Ayuntamiento de El Espinar remitió un escrito a ADIF pidiendo explicaciones “sobre el súbito desmantelamiento del paso de peatones existente en el interior de la estación de ferrocarril”. El alcalde, Francisco Jorge, aprovechó la ocasión para reclamar en el lugar un semáforo similar al del paso a nivel para coches.