Cientos de personas se han reunido en la Ermita de La Aparecida para celebrar el día de su Virgen. Este año, la fiesta contaba con un motivo especial, despedían al sacerdote Felipe Sanz con motivo de su jubilación.
La ceremonía que comenzó a la una de la tarde, la inauguró el alcalde de la localidad, Rafael Casado, dando las gracias al sacerdote por tantos años de compromiso y servicio al pueblo. La Ermita estaba abarrotada para despedir al que durante muchos años ha sido el cura de su iglesia, Felipe Sanz.
Cinco paelleras estaban preparadas para que más de 750 personas disfrutaran del arroz a la sombra de los árboles y pasaran un día en compañía de su familia y amigos.