El Adelantado de Segovia
jueves, 18 junio 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

La guerra. Las guerras. Las balas y las flores

por Miguel Velasco
1 de noviembre de 2021
MIGUEL VELASCO
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

El paso por la ciudad de Gómez de la Serna y Puig

ACCIÓN-REACCIÓN

DON QUIJOTE Y LA FELICIDAD

Quizá porque lo contemplamos desde la distancia, los de esta parte del planeta no vemos con nitidez la tragedia que padecen los pueblos más vulnerables frente a las férreas dictaduras políticas o los profundos fanatismos religiosos. Por eso, las catástrofes bélicas, incluidos los irreparables efectos psíquicos a quienes les atormentan el ruido destructor de las bombas y la sangre derramada por los misiles teledirigidos con precisión demoledora se nos dibujan sustancialmente alejadas, imprecisas, a veces insensibles aquellas horrorosas situaciones de las guerras, de unas guerras que el hombre se empeña en reactivar focalmente en territorios iguales o distintos cuando se ha exterminado determinado escenario. Y estremece esa rebusca por los niños infelices entre los escombros, entre los que les gustaría encontrar más flores que balas. Los niños de la guerra, de las guerras, no quieren encontrar chatarra asesina, quieren encontrar comida contra el hambre, no contra el odio.

De nada sirvió —ni ha servido— el tiroteo aniquilador de los Navy Seals norteamericanos en el escondrijo en Abbottabad, en Pakistán para acabar con la vida —hace 10 años— del cabecilla Bin Laden en Pakistán ni la ocupación americana en Afganistán hasta el otro día.

Los hombres de la guerra son como niños. Y a los niños les hacen hombres antes de tiempo. En vez de enseñarles el amor a los libros y a las flores les inculcan el amor a la guerra y a las balas. Los hombres de la guerra inoculan en las mentes infantiles —apenas despiertas—. la semilla del rencor y de la muerte disfrazada de amor patrio. Los niños de la guerra aprenden antes el regocijo por la caída del adversario que la dulzura de la solidaridad. Las mujeres de la guerra también. Frente a la conciliación, el enfrentamiento. Y frente al amor, el odio Y sobre todo un terror de futuro invalidante. La guerra siempre es sucia. Gane quien gane. Siempre habrá perdedores de ambos bandos. Los que se llevó la muerte.

Por eso, me parece que lo más reciente en Afganistán, se prepara para continuar con la muerte. No sólo para la guerra y activa, exultante, la disposición al odio y al rencor. Matar siempre es morir. Es más que espeluznante seguir las crónicas del teatro de la guerra; pero al mismo tiempo comprobar la frialdad con que pueblos que se supone civilizados se mentalizan para la guerra. Para la muerte. Sin que lleguen a entenderse muy bien los motivos —nunca justificados— para ella. Se regulan armas nucleares, incluso los sofisticados drones, que matan, ¡con qué fría precisión! Se buscan consejos y justificaciones entre la tropa política leal. Dicen que nadie quiere la guerra. No lo ven. Una vez planteado el escenario la muerte lo sobrevuela. Los misiles harán el resto sembrando el pánico de cuerpos enterrados entre los escombros de unas ruinas que quizá fueron patrimonio de la humanidad. De nada habrá servido la experiencia de destrucción y de muerte anterior. Cuando todavía no se han restañado las heridas ni se han puesto en pie las piezas destruidas, se anuncian sucesos más clamorosos. —Mas, la convulsión de la guerra se extiende en un gran radio sin fronteras. Pero nadie lo evita sabiendo que siempre hay perdedores. Siempre son los de abajo. Los que pelean o se esconden víctimas de la persecución o del pavor—. Pero en estas guerras hay gente que también gana. Que no son precisamente los de la arena. Son los de los despachos. Alguien fabrica las bombas. No nacen como los perros. Con las bombas se gana dinero; con las flores, en esos yermos, no. Aquéllas de trafican. Se trasportan. Con ellas se dotan ejércitos y se siegan vidas. No importa. Si es necesario se fabrican más y en paz. . No. En paz no. En guerra. En guerras que no quiere nadie pero que todos consienten. Cuando empieza el tiroteo habrá empezado el beneficio. Esas son las claves ocultas y perversas de cualquier odisea bélica. Antes en Irak y Siria. Luego en Afganistán y en el mundo negro. Y antes que después brotarán los obuses en otros sitios donde ya no pueden crecer las flores ni madurar los trigos. Qué más da. Para ellos siempre es bueno el conflicto. Qué triste. Cuando se abra el telón de la tragedia el mundo contemplará con frialdad la escena: los protagonistas, los figurantes, y personajes secundarios que nada tuvieron que ver con la maldad impuesta: Yemen, Etiopía, Israel-Palestina, Marruecos-Argelia, Irán, Irak, Sudán, Camerún, Afganistán, Pakistán, Mozambique. Y cuando se cierre, detrás quedará la tragedia. Qué triste.1

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

¡Gracias!

Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.

Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Estadísticas

Marketing

Características
Siempre activo

Siempre activo
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Administrar opciones
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda