Soñar era gratis, pero el Balonmano Nava decidió convertir ese sueño en realidad. El conjunto navero firmó una de las páginas más brillantes de su historia al derrotar por 30-27 a REBI Cuenca en los cuartos de final de la Copa del Rey y alcanzar, por primera vez, las semifinales del torneo. En una cita inédita para el club, el equipo de Carlos Villagrán respondió con personalidad y ambición para seguir prolongando una aventura copera que ya es histórica. El premio llegó tras un encuentro muy competido, marcado por la igualdad durante buena parte de los sesenta minutos y que terminó decantándose gracias al crecimiento defensivo de los naveros en la segunda mitad. Un esfuerzo colectivo que permite al Balonmano Nava seguir haciendo historia y citarse con el Barcelona en busca de un nuevo desafío.
El partido entre el Balonmano Nava y el REBI Cuenca en el Centro de Tecnificación de Alicante comenzó con un ritmo alto y máxima igualdad, con defensas y porteros como grandes protagonistas desde el inicio. Tanto Dzmitry Patotski como Dani Arguillas sostuvieron a sus equipos con intervenciones de mucho mérito, impidiendo que ninguno lograra romper el equilibrio en los primeros compases. El conjunto navero llegó a disponer de una ligera ventaja de dos goles en el marcador, impulsado por el acierto ofensivo de Óscar Marugán, aunque REBI Cuenca reaccionó rápidamente para restablecer la igualdad (4-4). A partir de ahí, el choque se convirtió en un constante intercambio de golpes, sin un dominador claro y con alternancias en ambas áreas.
Una exclusión de Josu Arzoz permitió a los conquenses aprovechar la superioridad numérica para dar la vuelta al marcador y tomar una ventaja de dos tantos mediado el primer tiempo. En ese tramo, el equipo dirigido por Lidio Jiménez encontró además un gran nivel de Dani Arguillas, que alcanzaba ya siete paradas en doce lanzamientos, clave para sostener la ventaja visitante ante un conjunto navero atascado.
Nava se apoya en la defensa
El BM Nava, por su parte, atravesó minutos de falta de fluidez en ataque, con imprecisiones en la circulación y en la toma de decisiones, aunque su defensa, bien apoyada por Patotski, evitó que el REBI Cuenca ampliara diferencias. La solidez defensiva de ambos equipos mantuvo el partido en guarismos bajos y sin rupturas en el marcador. En la recta final antes del descanso, el encuentro recuperó algo de dinamismo ofensivo, aunque la igualdad se mantuvo hasta el paso por vestuarios. El BM Nava encontró mejores sensaciones en ataque gracias a un activo Edu Reig, mientras que REBI Cuenca sostuvo su producción ofensiva principalmente desde el lanzamiento de siete metros (13-13).
Tras el paso por vestuarios, el guion apenas cambió. REBI Cuenca tomó la iniciativa con Perbelini y Pizarro liderando las operaciones ofensivas, aunque Nava respondía con rapidez, especialmente al contragolpe. La resistencia navera encontró su premio cuando el conjunto de Carlos Villagrán elevó un punto la intensidad defensiva. Con Pasquet inspirado en ataque y un parcial de 3-0, los segovianos lograron abrir una pequeña brecha en el marcador.
Nava rompe el partido
Aquello fue solo el comienzo. Nava comenzó a encontrar soluciones una y otra vez frente a la defensa conquense, mientras su zaga se convertía en un auténtico muro. La situación obligó a Lidio Jiménez a detener el encuentro con un tiempo muerto en busca de una reacción que nunca terminó de llegar. El vendaval navero continuó creciendo. Dos rápidos contraataques, fruto de una defensa sobresaliente, permitieron a los segovianos alcanzar el último cuarto de hora con una ventaja de cuatro goles (24-20) y con la sensación de tener el partido bajo control. REBI Cuenca trató de reaccionar en los minutos finales, mejorando su efectividad ofensiva y reduciendo la diferencia hasta los dos tantos. Sin embargo, Nava no estaba dispuesto a dejar escapar una oportunidad histórica. Cuando más apretaban los conquenses apareció Mateus Buda con una intervención decisiva que acabó por apagar cualquier esperanza rival.
El pitido final desató la euforia de la expedición navera desplazada hasta Alicante. El marcador reflejaba un 30-27 y certificaba una de las victorias más importantes de la historia del club. El Balonmano Nava sigue soñando y ya está entre los cuatro mejores equipos de la Copa del Rey. Ahora, el siguiente desafío será mayúsculo. En semifinales espera este sábado el Barcelona. Pero a estas alturas, nadie se atreve a poner límites a un equipo que quiere seguir demostrando que los sueños, a veces, también se cumplen.
