Debido a la trascendencia social que ha traído mi decisión de abandonar la disciplina de la gimnástica segoviana, me veo en la obligación de ofrecer, sobre todo a la afición, el motivo y argumentos por el cual he tomado dicha decisión.
Que conste que esta decisión venía rondando mi cabeza hace bastante tiempo. Después de 3 años como jugador de la gimnástica, creó que soy el único que no ha disputado los 90 minutos de un partido. Porque de las tres temporadas, el 50% de los partidos no he sido convocado, y del otro 50% de los otros partidos he jugado 3 partidos de titular, siendo cambiado en el descanso. Y del resto, o no jugaba, o si lo hacía era entre 8 y 10 minutos. Jamás he protestado y no me he quejado de esta situación ni al entrenador ni a la directiva, intentando trabajar cada semana más para ganarme esos minutos que no obtenía.
También soy consciente, y entiendo que los jugadores que han conformado el equipo siempre han sido de una calidad buenísima y unas condiciones extraordinarias, que modestamente estaban por encima de mi, por eso entiendo a los entrenadores la tarea difícil que tienen para sacar el máximo rendimiento de cada uno, y es imposible tener contentos ha todos.
Con la llegada de esta nueva temporada, aunque con dudas, le confirme al director deportivo mi continuidad firmando la licencia federativa, pero con el paso de los días de la pretemporada se iba confeccionando una plantilla mucho mejor, más competitiva, con más calidad y más larga que la de la temporada pasada, por lo que mi corazón y mi cabeza me decían que este año iba a ser mucho más difícil disfrutar de minutos como así se ha demostrado las dos primeras jornadas.
Asimismo, en mi contra, si que tengo que comunicar que, por pura ignorancia, no sabía que el firmar la licencia federativa iba a ocasionar tantos problemas, al igual que por mi culpa hayan tenido que decir a algún jugador que no pueden contar con él, por eso mismo les pido disculpas y les ruego me perdonen.
También quiero pedir perdón públicamente a todos y cada uno de mis compañeros si se han sentido ofendidos por mi culpa, al igual que al cuerpo técnico y directiva, a los que les pido públicamente que reconsideren mi decisión, aún sabiendo los problemas que les he creado. Yo lo único que quiero es disfrutar del fútbol y no sufrir con él.