He esperado a que terminaran las elecciones para publicar esta columna, por entender que antes no era el momento idóneo y evitar los malos entendidos.
Los días 18, 25 y 26 de abril, se celebraron las Finales de los Juegos Escolares, y las vi sin ningún compromiso con nadie, recopilando datos y opiniones de encargados de equipos, jugadores/as y reportaje fotográfico incluido, con el fin de documentarme y exponer mi preocupación del trabajo que se está haciendo y cómo se está haciendo para que, de una vez por todas, se tomen las medidas necesarias para corregir una situación esperpéntica que a uno le hace sonrojarse.
Estos no son Juegos Escolares, esto no es serio y lo siento por amigos y profesionales del deporte que lo están consintiendo. Tienen una primera parte formativa, dedicada a los más pequeños que creo se está haciendo muy bien con juegos de adaptación y actividades no especificas, y sí de orientación a los deportes.La columna no da para más, por lo que voy a remitirme a unos hechos concretos.
Balonmano: «Finales» tanto masculino como femenino, obvio los Colegios, con todos enfrentándose a Nava de la Asunción, (la liga la juega en Valladolid porque aquí no hay). Los contrarios/as, eran la primera vez que jugaban un partido en su vida, y la cara de susto nada más verles/as calentar era todo un poema. Los resultados se los pueden imaginar. Cómo jugaría uno de los equipos que el entrenador del Nava, a los 2 minutos de empezar, le dijo a la «responsable» del otro equipo que si seguían así retiraba el equipo, las pobrecitas entraban a todas la fintas y había mas gente por los suelos que de pie. Cómo no, trofeos hubo para el campeón y el subcampeón.
Voleibol, ¡qué uniformidad en alguno de los «finalistas»! Además del bajo nivel, solo un detalle, el balón se llevo más puñetazos y manotazos que si hubiera estado toda la mañana haciendo de saco en un ring; los dedos, para otra ocasión.
La cosa viene de lejos, y se produce cada año, habiendo sido denunciado a quien procedía y tenía capacidad para resolver. Pero, con mirar para otro lado, asunto resuelto. Lo curioso es que la Junta de Castilla y León subvenciona estos Juegos, aunque como en el caso del Cross de Cantimpalos, o en esta entrega de trofeos, no aparezcan por ningún sitio logotipos o banderas de la misma, y a su representante se la ningunee.
Hace un mes, el señor diputado de Deportes, a doble pagina en Segovia-Sport, decía que “al deporte segoviano le falta algo”. ¡Cuánta razón llevaba! Sobre todo, le hace falta seriedad, conocimientos y competencia para dirigirlo porque, haciéndolo como se hace, los jóvenes no pueden engancharse ni sentir el deporte.