El pleno del Parlamento Europeo aprobó este ayer la reforma de la Política Agraria Común, que regirá el campo europeo a partir del 2014. Los eurodiputados dieron la luz verde a los cuatro reglamentos relativos a la futura PAC -sobre pagos directos, desarrollo rural, OCM única y financiación-, así como a las medidas transitorias, que se pondrán en marcha a partir del 1 de enero para facilitar una «transición suave» a la nueva normativa. Cambios, muchos de ellos, que recogen las demandas planteadas desde el origen por parte del sector de Castilla y León y defendidas desde la Junta.
«La intervención del Parlamento para los intereses de Castilla y León ha sido relevante porque ha permitido que siga existiendo un nivel de fondos importante en una situación de crisis globalizada e incluso ha planteado una revisión del escenario presupuestario en 2016», destacó la consejera de Agricultura, Silvia Clemente.
Otro de los elementos clave que valoró la titular de Agricultura fue el «nuevo impulso de apoyo de los jóvenes con la inclusión de ayudas obligatorias en el primer pilar», así como un nuevo horizonte que suaviza la convergencia o la conocida como denominada ‘tasa plana’.
El mantenimiento de las cuotas de azúcar hasta el 2017 y los derechos de plantación hasta 2030, son otros aspectos que se valoran desde el ejecutivo de Castilla y León.
Por último, Clemente destacó el incremento del porcentaje destinado a los pagos acoplados, con un 5 % adicional respecto a la propuesta. Esta cuestión es importante para poder atender a la situación de la ganadería, que de este modo «sale del olvido total», manifestó.
El presupuesto para la PAC en lo que queda de década (2014-2020) será más austero, a causa de los recortes que han sufrido todas las partidas de las cuentas europeas, aunque tanto los agricultores como los ganaderos españoles seguirán recibiendo prácticamente las mismas ayudas. En concreto, el campo europeo contará con 408.310 millones de euros, de los cuales 312.700 se dedicarán a ayudas directas y medidas de mercado, y 95.600 millones a desarrollo rural. En este periodo, el campo español recibirá unos 35.000 millones de euros en ayudas directas, y 8.300 millones para desarrollo rural.
«La nueva PAC estará mejor equilibrada entre agricultores, regiones y estados miembro, con una atención especial en los jóvenes. Promoverá un sector competitivo en Europa, mejorando el papel de las organizaciones de agricultores, la innovación y las inversiones. Además, dirigirá mejor las ayudas a los agricultores, con acciones concretas para luchar contra el cambio climático», se felicitó el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, en declaraciones recogidas por Ical.
«Incertidumbre» en el ibérico. La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, reconoció en Salamanca que aunque el sector del ibérico de la región está «más tranquilo» con respecto a la futura norma de calidad, sigue habiendo «incertidumbre» ante algunas cuestiones, como por ejemplo, en la posible aplicación del carácter retroactivo de la misma. Clemente, que participó en la reunión de la Mesa del Ibérico, recordó que defienden que es «imprescindible» un periodo de transición para que se adapten las explotaciones al cumplimiento de la norma y el que no se aplique a las que ya están en funcionamiento.
