‘Salvemos Navacerrada’ cumplió su objetivo a expensas de lo que dictaminaran los jueces y puso fin a su existencia y es ahora ‘Hijos del Guadarrama’ quien toma el relevo con una misión más complicada si cabe pues lo que el cambio climático no pudo provocar en el Puerto de Navacerrada sí ha llegado de manos de la Justicia, en concreto, una providencia del Tribunal Supremo del 18 de marzo, irrecurrible, que ratifica la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que decretaba el desmantelamiento de la zona segoviana como medida de protección del considerado Parque Nacional. Un cierre que, una vez ejecutado, supondrá un varapalo importante para la propia estación de esquí, la población de Navacerrada y la economía de ese mágico enclave a medio camino entre las dos provincias, madrileña y segoviana. Doloroso proceso en el que el colectivo relevista quiere aportar su experiencia y para ello ya se ha reunido con ambas administraciones autonómicas, con Díaz Ayuso en Madrid y con Juan Carlos Suárez-Quiñones en la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.
La más reciente, el 6 de abril, tuvo lugar en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno Regional en Madrid, donde la presidenta Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Mariano de Paco, recibieron a la cabeza visible de ‘Hijos del Guadarrama’ y fundadora de ‘Salvemos Navacerrada’, María Jesús Martín-Merino Sanz, que asistió junto al director Luis Bobillo y el portavoz José Antonio Llorente. La plataforma ciudadana puso sobre la mesa un plan de futuro para que la zona madrileña, que tiene una nueva concesión administrativa para 29 años, renazca y por ende se vea beneficiada la economía y el empleo de ambos lados de cada comunidad. Porque si las tres pistas (El Bosque, Escaparate y Telégrafo) que presumiblente serán cerradas con el desmantelamiento de la zona segoviana pueden influir o afectar en el deterioro de la parte madrileña, el fortalecimiento de ésta con un plan sostenible y viable de futuro puede frenar el golpe económico que castigará a las poblaciones de Segovia, como Cercedilla, Rascafría, Valsaín o San Ildefonso.
Es lo que se deduce de la conversación de este diario con la líder de la asociación ‘Hijos del Guadarrama’, que denuncia que la ejecución de la mencionada providencia del Supremo significará la destrucción de unos 200 empleos directos y alrededor de 5.000 indirectos, una verdadera catástrofe, como apunta Martín-Merino, “porque la gente que va allí va por las pistas y el esquí. Si quitas eso no irá nadie, o irán muchos menos si solo hay monte, y quedará muerto. Y mientras se busca una solución a este problema, la gente tiene que vivir y para eso hay que impulsar a la parte madrileña para que tire para delante”, señala sobre el trasfondo del encuentro con Ayuso, a la que “hemos presentado un proyecto con distintas propuestas para la parte de Madrid, que tiene una concesión de 29 años para algo más de 54.000 metros cuadrados (la mayor proporción de terrenos pues el total eran 7 hectáreas). Y eso es lo que debe ir hacia delante porque la parte de Segovia hay que acatar que los jueces la han tirado y es una incógnita cómo será su desmantelamiento. No podemos hacer nada y no sabemos si habrá medidas cautelares”. Entre esas propuestas y el diseño de la renacida estación, está el acondicionamiento de una zona regulada con pistas secas (pistas verdes ya utilizadas en Europa), que debe estudiarse.
“Esto va para largo, porque la Junta dice que ni siquiera ha sido notificada. Puede tardar años en legislar y ejecutar todo el desmantelamiento. Esto no acaba aquí”, sopesa respecto al otro lado de Navacerrada. “Queremos una estación inclusiva, y si quitan los remontes y telesillas los discapacitados no podrán subir. Es una de las razones por las que no queremos el cierre, que no quiten los telesillas”, añade María Jesús, que ve compatible el esquí o el senderismo con el respeto a una naturaleza “que nos pertenece a todos”. Menciona además un uso público y no turístico del tren, sostenible y con suficientes frecuencias para los que viven allí.

El 1 de abril la plataforma se reunió con la Junta en Valladolid, un encuentro del que la portavoz del colectivo prefiere ser cauta respecto a su contenido, una Junta que acata la resolución pese a que no ve razones objetivas para el cierre únicamente de esa estación de esquí mientras las demás en España son intocables. Y es que en este asunto las aristas políticas aparecen por todos lados, como asiente la representante de ‘Hijos del Guadarrama’, contraria al “agravio que supone que el 75% de las estaciones de esquí en España son de suelo público y solo van a por Navacerrada pese a que hay más en Parques Nacionales. Si es que se puede convivir, además de que los esquiadores son los que mejor cuidan los montes. Pero esto no es un tema judicial, es un tema político. Como la Junta y la Ayuso quieren esquí, nosotros no”, se lamenta Martín Merino, que precisamente este sábado presentaba en el Ateneo de Madrid el libro ‘Hijos del Guadarrama II. El Esquí en la memoria de un puerto’, referido a este dilema.
La plataforma es afectada y no perjudicada por el dictamen del Tribunal Supremo, es decir, no puede interponer acción judicial o acudir en amparo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, como se ha publicado. Lo que sí está en su mano es asesorar a la Junta o a la empresa concesionaria, ‘Puerto de Navacerrada Estación de Esquí S.A.’, que son quienes deben acatar y ejecutar la resolución.
