Tras las abundantes lluvias de los últimos meses los productores de legumbres segovianas esperan que la estabilidad llegue durante las próximas semanas para realizar las plantaciones de primavera. El presidente de ASAJA Castilla y León, Donaciano Dujo, recuerda que en la Comunidad se vienen sembrando entre 35.000 y 45.000 hectáreas de legumbres de consumo humano, especialmente lenteja, garbanzo y alubia.
En la provincia de Segovia, además de la Indicación Geográfica Protegida, IGP, de los judiones de La Granja, contamos con dos Marcas Colectivas entorno al cultivo del garbanzo: el garbanzo de Labajos y el garbanzo de Valseca.
El garbanzo de Valseca obtuvo su marca en el año 2019, y la zona que abarca esta denominación se sitúa en el noreste de la provincia, comprendiendo las tierras situadas en los municipios de Valseca, Bernuy de Porreros, Hontanares de Eresma, Los Huertos, Carbonero de Ahusín, Roda de Eresma, Cabañas de Polendos, Valverde del Majano y Encinillas.
En cuanto al garbanzo de Labajos, tras más de 150 años de tradición dedicados al cultivo de esta legumbre de gran calidad, fue reconocido como Marca Colectiva en 2020. Se caracteriza por un paladar fino, su tamaño medio y una cocción sencilla, quedando fácilmente en su punto justo de textura, sin deshollejarse.
Su cultivo se lleva a cabo en la zona oeste de la provincia, en la denominada Campiña segoviana; comprende los municipios de Labajos, Muñopedro, Jemenuño, Cobos y Bercial e incluso logra traspasar a la provincia de Ávila, en los pueblos de Maello y Santa María del Cubillo.
Jesús García dirige junto a su hermano Juan la empresa La Cruz del Hierro “nosotros estamos plantando ahora lenteja pardina, también plantamos el judión de la Granja y los garbanzos de Labajos, ya en la primera quincena de abril. Las tierras están labradas, pero estamos esperando a que se atempere un poco el suelo”, explica Jesús.
El garbanzo de Labajos es castellano, de tamaño medio y destaca porque es de piel muy fina y muy mantecoso al paladar. “El mercado siempre es garantizado, pero nosotros nos defendemos bien, garantizando una buena calidad puedes defender mejor los precios”, explica Jesús, que denuncia “la falta de protección de los productos segovianos. Nosotros garantizamos la calidad y la trazabilidad del producto local, pero se están importando grandes cantidades de legumbres de México, Turquía y otros países a precios muy bajos”.
Cultivar legumbres en los suelos segovianos no solo produce excelentes judías, lentejas o garbanzos. Las legumbres tienen una baja huella de carbono, son capaces de adaptarse al cambio climático y también ayudan a reducir sus efectos, contribuyendo de manera positiva al calentamiento global del planeta.
“Las legumbres -explica Jesús García- fijan el nitrógeno de la atmósfera y lo transmiten al suelo, contribuyendo a recuperar suelos deteriorados, mejoran la productividad de otros cultivos y facilitan la retención de agua. Además, del cultivo de legumbres se aprovecha todo, los granos para consumo, las vainas como forraje para los animales y cuando la planta llega al final de su vida, fertilizan el suelo”.
Los productores segovianos de garbanzos consiguen un alimento reconocido por sus propiedades nutritivas, en especial, por su gran cantidad de proteínas de origen vegetal, su alto valor en fibra, vitaminas, minerales (como fósforo, magnesio y potasio) y lípidos, como ácido oleico y linoleico (carentes de colesterol). Por todo esto, es un extraordinario alimento que incluir en la dieta, ya que tiene una variada cantidad de beneficios para la salud como; la reducción del colesterol, la presión arterial y promueve una buena salud cardiovascular e intestinal. Además, no contiene gluten, por lo que es apto para celiacos.
Los beneficios nutricionales del consumo de cereales y legumbres son amplísimos, son una excelente fuente de proteínas vegetales, contienen fibra, minerales, vitaminas esenciales y antioxidantes. La combinación de cereales y legumbres proporciona aminoácidos que nuestro cuerpo necesita.
Las legumbres y muchos de los cereales en su estado natural, tienen un índice glucémico bajo y no tienen gluten, lo cual les convierte en un alimento fundamental para las personas con diabetes y apto para celíacos, intolerantes al gluten, vegetarianos y veganos. Tanto las legumbres como los cereales son extremadamente versátiles en la cocina. Este grupo de alimentos ofrece un amplio abanico de sabores y proporciona una base muy sabrosa para preparar todo tipo de elaboraciones.
