Domitila Acebes tiene 77 años y Daniela Cecilia, 17. Ambas son Segovianas y a ambas el azar les ha regalado este año la oportunidad de vivir las fiestas de su ciudad de una manera diferente y muy especial. Ambas son alcaldesas de las Ferias y Fiestas de Segovia 2026.
Domitila confiesa que “estoy viviendo momentos muy felices, muy emocionantes: La visita al ayuntamiento, la cena con los cadetes… son recuerdos que nunca voy a olvidar”. Y espera con ilusión el momento del pregón, y también “ir a la catedral con todas las damas y la alcaldesa y el señor obispo que ya le conozco he tenido una comida con él es muy agradable”, cuenta la alcaldesa del centro de mayores San José.
Daniela, 60 años más joven y representando a Torredondo, espera también el día del pregón con inquietud: “mi hermana Carlota fue dama el año pasado y me hacía ilusión dar un paso más. Este año más que nunca espero con mucha ilusión el día de ponernos de mantilla, la verdad es que para mi es un sueño cumplido. Mi momento preferido de las fiestas sobre todo este año, es el pregón. Y también lo que nunca puede faltar en las fiestas de Segovia y que marca mucho a los adolescentes y a la gente que disfruta de estas fiestas y es la canción que da el punto final a la fiesta, la Chica Segoviana”.

Con respecto al programa, Daniela cree que “este año es muy completo, pero si me dan la oportunidad añadiría un concierto de un cantante a nivel nacional, que conozca más gente”. Domitila, por su parte, “disfruto mucho con la gente, y con la juventud, que lo llena todo. Y siempre habrá actuaciones como en todas las fiestas. Algún famoso vendrá”, asegura.
Las dos alcaldesas mantienen vivas ilusiones y proyectos que les hagan escapar del día a día. Domitila en un día normal arregla su casa, prepara su comida y por las tardes, si no tiene médicos, va al centro de mayores a charlar o echar la partida con los amigos. “Si hay alguna excursión fuera de Segovia me apunto. Me encanta viajar. Hace dos años hice un crucero con una amiga a Grecia Atenas y Venecia fue precioso una experiencia que no olvidaré nunca, aunque pasé algo de miedo. También disfruto en el grupo de rocieros de Segovia. Estoy dando sevillanas, aunque no se me da muy bien, pero me esfuerzo todo lo que puedo. No soy una joven como las niñas que bailan conmigo pero son muy majas y se portan muy bien conmigo”.
Daniela nos cuenta que “dedico mi tiempo, como cualquier adolescente a recoger la habitación, y ayudar en los haceres de la casa como poner la mesa o hacer la comida. Pero en mi tiempo libre me gusta practicar mis deportes, la natación y el triatlón, ya que es una de las cosas que más me hacen desconectar, además de hacer sudokus y trastear con las cosas de cosméticos”.
Daniela sigue buscando su camino: “Para saber que quería hacer de mayor he pasado por muchas profesiones, desde magisterio hasta lo que quiero hacer hoy en día, fisioterapia. Siempre he querido algo relacionado con el deporte ya que llevo haciéndolo muchos años”, reconoce.
Si bien la ilusión por representar a las chicas y mujeres mayores de Segovia es pareja, la diferencia de edad se deja notar en algunos aspectos. Por ejemplo, a Domitila le gusta Raphael, Julio Iglesias y Manolo Escobar, mientras que Daniela escucha a Quevedo y Mora. Daniela es de buen comer “mi plato de comida preferido sería un entrante que hace mi abuela Carmen que son unas mini tostadas con chorizo y huevos de codorniz”. Domitila se queda con la ensaladilla rusa y las sopas de ajo.
En cuanto a la diferencia de edad Daniela cree que “yo no perdería la ilusión por las fiestas con 77 años. A lo mejor no saldría tanto, pero la sonrisa cada día la llevaría”.
A Daniela “lo que más me gusta de tener 17 años es que se está en la flor de la vida, donde uno más disfruta, pero lo que menos me gusta es que al estar tan cerca de los 18 se nota más que hay muchas cosas que todavía no se pueden hacer”. Domitila está contenta de cómo lleva los 77: “Gracias a Dios estoy bien y puedo defenderme sola. Lo peor de tener 77 años es que me he hecho muy mayor, pero viviendo en Segovia lo tengo todo a la mano, los médicos cuando me hacen falta y todas las cosas mejor que en el pueblo claro. Lo peor que el pueblo está a 70 km de Segovia, Fuentesaúco de Fuentidueña pero bueno tenemos buena combinación para venir”, explica.
Para Daniela “lo mejor de vivir en Segovia sin duda es la gente que vive aquí. Segovia no solo es una simple cuidad, es una familia, ya que nos conocemos entre todos. Lo que pasa es que tenemos muchas cuestas y eso, cuando quieres ir andando a los sitios, se nota.
Dos voces separadas por 60 años, con sus ilusiones y sus recuerdos a cuestas que se encuentran durante unos días durante las fiestas, y que han establecido un vínculo que les hará mirarse diferente cuando se crucen por las calles de la ciudad.
