La obra de Esteban Vicente viaja a París (Francia) y Varsovia gracias a una nueva colaboración entre el Museo de Arte Contemporáneo y el Instituto ‘Cervantes’. Después de estar presente en Roma (Italia) desde el pasado mes de enero, la obra del artista tureganense tiene, desde el martes, un hueco reservado hasta el 20 de septiembre en Varsovia (Polonia), y desde la semana pasada otro espacio destinado a su contemplación hasta el 10 de octubre en París, ciudad en la que el artista vivió e hizo evolucionar su pintura a finales de los años 20.
Con estas exposiciones, que se pueden contemplar en el Instituto ‘Cervantes’ de ambas ciudades y en cuyas inauguraciones participaron la directora del Museo de Arte Contemporáneo ‘Esteban Vicente’, Ana Doldán, y la vicepresidenta de la Fundación Harriet & Esteban Vicente, Jennifer Stein, el Museo y el Instituto ‘Cervantes’ certifican su “buena” relación y su colaboración, permitiendo a españoles y extranjeros que viven fuera de las fronteras de la provincia disfrutar de la colección del artista.
Por lo que respecta a la exposición que se puede visitar en París, se trata de una muestra “especial”, ya que Esteban Vicente ‘regresa’ así a la capital francesa, un lugar “significativo” para la transformación de su obra en las primeras décadas del siglo XX. No en vano, mientras que la muestra de Varsovia conserva el título de aquella que se pudo visitar en Roma, ‘Esteban Vicente. El pintor de la realidad’, para la inaugurada el día 20 en París, la propia Ana Doldán, encargada de comisariar ambas muestras, escogió el título ‘Esteban Vicente. El camino hacia la modernidad’.
De este modo, con obras como ‘Bodegón con Le Crapouillot’ de 1925, ‘Paisaje con sombrilla roja’ de 1931 o Sans titre (Still life) de 1944, la exposición muestra el paso “decisivo” que dio el estilo de Vicente en París, donde progresó hacia una pintura moderna basada en la construcción, la síntesis y la libertad creativa, sentando así las bases de una obra a la que, ya en Estados Unidos, hizo evolucionar por completo hasta convertirse en referente internacional del arte abstracto.
Tal y como explicó Doldán durante la inauguración de la muestra, “muchos de los principios que sostienen la obra de Esteban Vicente, como la autonomía del plano pictórico, la primacía de la composición o la superación de la perspectiva tradicional tienen su origen en estos años en París», resultando «fundamental» el contacto con el cubismo y de manera especial con la obra de Juan Gris, para terminar de definir “un modo de construir una realidad pictórica independiente, que marcó el inicio de su camino hacia la abstracción”.
Tanto en Varsovia como en París, las obras seleccionadas para su exhibición, más de una treintena entre las que figuran, además de lienzos, dibujos y pequeñas esculturas a las que el artista tureganense denominó ‘toys’, “están repletas de luz, color y formas abstractas que responden a la idea de Esteban Vicente del rechazo a lo artificioso en favor de la realidad sensual de la pintura”, expresaron desde el Museo.
Para el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, poder llevar al exterior la obra de Esteban Vicente, de la mano de una institución como el Instituto Cervantes, «supone una oportunidad única para dar a conocer a uno de los artistas más relevantes de cuantos han nacido en nuestra provincia y, por consiguiente, para colocar el nombre de Segovia y su territorio en el universo de la cultura europea contemporánea».
