El catedrático segoviano Joaquín Barrio ha protagonizado este jueves el acto conmemorativo del 20 aniversario del Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico (SECYR) de la Universidad Autónoma de Madrid, un centro pionero en investigación, conservación y restauración del patrimonio arqueológico en España.
Barrio, director del SECYR desde sus inicios, ha participado en la celebración junto a la rectora de la universidad, Amaya Mendikoetxea; el decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Manuel Alcántara; el vicerrector de Campus y Sostenibilidad, Miguel Manso, y el gerente de la institución, Ernesto Fernández-Bofill.
Durante el acto, la rectora recordó la creación del servicio en 2006 como “una apuesta valiente y visionaria” que entendió antes que muchos otros la necesidad de unir investigación aplicada, innovación tecnológica y Humanidades para afrontar la conservación y transmisión del patrimonio cultural.
Por su parte, Joaquín Barrio reivindicó la dimensión humana de la restauración arqueológica y el valor emocional que acompaña al trabajo científico. “Ni la ciencia ni la investigación se hacen sin ideas. Se necesita el sentimiento de afecto y la emoción ante la obra que hay que intervenir, porque sin corazón no se restaura”, afirmó durante su intervención.
El SECYR se ha consolidado en estas dos décadas como uno de los laboratorios universitarios de referencia en España en el estudio, conservación y restauración de materiales arqueológicos y bienes patrimoniales. Su trabajo combina métodos científicos, tecnología avanzada y análisis multidisciplinares aplicados tanto a excavaciones arqueológicas como a piezas históricas de especial valor.
A lo largo de estos años, el servicio ha participado en numerosos proyectos nacionales e internacionales vinculados a la conservación del patrimonio histórico, convirtiéndose en un espacio de formación e investigación especializado para estudiantes, arqueólogos y restauradores.
La trayectoria de Joaquín Barrio al frente del SECYR sitúa además a Segovia en uno de los proyectos académicos y científicos más destacados del país en materia de protección y estudio del patrimonio cultural.
