José Luis López Linares comenzó en la industria cinematográfica como director de fotografía. Ha trabajado. entre otros, con Víctor Erice, Carlos Saura, Fernando Trueba, Emilio Martínez Lázaro, Jaime Chávarri, Basilio Marín Patiño y Alain Tanner. En el año 2006 recibió el Goya de dirección de fotografía por su trabajo en “Iberia”, de Carlos Saura. En 1997 comenzó a dirigir y escribir documentales. Acaba de estrenar en cines “We the Hispanos. España, raíz de Estados Unidos”.
José Luis, es Vd. un cineasta con una maravillosa trayectoria y varios premios Goya. Recientemente ha estrenado “We the Hispanos”, la tercera de un ciclo sobre la Hispanidad, que empezó con “España, la primera globalización” y continuó con “Hispanoamérica, canto de vida y esperanza”. Ha llegado a los cines en abril y ha sido un éxito de público.
—¿Por qué una película específica sobre la raíz hispana de Estados Unidos?
—Bueno, pues porque Estados Unidos es el segundo país hispano del mundo, después de México, con alrededor de 70 millones de hispanos, es el segundo país del español, donde más español se habla, más que en España o en Colombia, que son los otros países. Y también porque este año, el 2026, se cumple el 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos y me pareció que era una buena fecha para recordar a todos los estadounidenses, a los hispanos y a los no hispanos, que su historia no comienza hace 250 años, sino mucho antes.

—¿Qué aporta a las anteriores? ¿Cierra un ciclo?
—Sí, la verdad es que es como el final de una trilogía. Y bueno, es una trilogía que no estaba nunca pensada como trilogía, sino que se ha ido dando, cuando yo hice la primera película de España la primera globalización, la primera vez pensé que iba a ser esa y ya está. Pero luego surgió Hispanoamérica y yo creo que esta película cierra, digamos, ese ciclo, esa mirada sobre la hispanidad. Por eso la película tiene esa esa forma un poco de conclusión en que recuperamos imágenes de las películas anteriores y contiene una idea de cerrar esa trilogía.
—¿Qué especialistas principales encontró en Estados Unidos?, ¿Qué historia ignorada sobre España y Estados Unidos le conmovió más?
—Bueno, unos historiadores estupendos. Por ejemplo, está Carrie Gibson que había escrito un libro que se llama El Norte y Kathleen Deagan es una arqueóloga que ha investigado toda la parte de Menéndez de Aviles. Y la investigadora del Fuerte Mosé, Jane Landers, también es una persona maravillosa. Y luego la verdad es que hay tantas historias… Comenzamos la película con la historia de la Bahía de Nutka del asentamiento español, más al norte de la isla de Vancouver, lo que ahora es Canadá. Ahí fue el fuerte más al norte que construyó el imperio, la monarquía española y como es una historia muy desconocida para el gran público y para muchísima gente e incluso realmente por mí, antes de empezar la película, decidí comenzar por esa historia. Hay muchas historias que tocamos que son muy desconocidas y emocionantes.
—¿Ha recibido ayudas públicas y haría algo sobre el Pacífico y Filipinas?
—No, hemos recibido ayudas públicas, solo desde el Ayuntamiento de Salamanca, que siempre nos ha apoyado desde la primera película. Y en esta, como en las dos anteriores, hemos hecho una campaña de mecenazgo con la que conseguimos una parte importante del presupuesto y nos permite seguir hacia adelante.
El Pacífico siempre me lo preguntan. La verdad es que es algo que tenemos pendiente, pero de momento no hay oportunidad de hacerlo.

—¿Espera que las instituciones españolas del 250 aniversario vean la película y la difundan? ¿Cómo ha sido la recepción de la película estos primeros días?
—Bueno, la recepción de la película ha sido muy buena, la verdad es que va muy bien en cines, estamos muy satisfechos y ahora estamos preparando el estreno en Estados Unidos. Realmente lo que pretendemos en Estados Unidos es que las instituciones españolas, que realmente no han colaborado para nada en la realización de la película, si ahora quieren ayudarnos a difundirla, serán bienvenidas, pero la verdad es que estamos preparando algo que creo que tiene que ser más trascendente y tener más impacto que solo poner la película en una embajada o hacer unos pases privados, sino que tenemos que llegar al público hispano en Estados Unidos.
—¿Cómo podemos ayudar a que se vea la película? ¿Cuándo se estrena en Estados Unidos?
—Pues yendo al cine y luego diciéndole a tu familia que vaya a verla rápidamente mientras está en el cine. En Estados Unidos se estrenará, Dios mediante, en septiembre de este año, aprovechando que se celebra el mes de la herencia hispana en Estados Unidos. Desde el 15 de septiembre al 15 de octubre. Entonces en esas fechas es cuando pensamos que la película puede tener más impacto.

—¿Cree que Estados Unidos será en 20 años un país iberoamericano, bilingüe y católico?
—Hombre, yo creo que es un poco… Prematuro, pero… No te puedo decir si en 20 años o en 200. Pero, bueno, yo creo que sí es el camino que puede seguir Estados Unidos. Desde luego, la hispanización de Estados Unidos es algo que no va a parar. Que estar allí va a ser cada vez más hispano. Y ya cuando sea, pues no sabría decirlo.
—¿Cree que la identidad chicana o la identidad latina son trampas para hispanos?
—Sí, yo veo que las palabras son importantes y hablar de Latinoamérica creo que es un retroceso. En cuanto a la hispanidad, es quitar el termino Hispano significa también quitar no solo español, sino fundamentalmente lo católico. Entonces Latinoamérica yo creo que es una palabra que deberíamos intentar no utilizar. Lo de los chicanos, yo creo, es construir una especie de guetos en los que la identidad se reduce en vez de ampliarse, o sea, es como una reducción de las identidades. Lo chicano es pues algo pequeñito, reducido a un cierto sector en una zona determinada. Tenemos que ir a los conceptos amplios que nos abarcan a todos. No a los que nos separan.
—¿Cree que lo hispano se percibe como una amenaza civilizatoria para EEUU, como dijo Huntington?
—Evidentemente la intención de los enemigos de la hispanidad es dividirlo, ¿no? La mentira es un elemento de división, ¿no? La mentira divide, disgrega… Y lo que tenemos que hacer es unirnos encontrando la verdad de nuestra historia y de nuestra manera de ser, porque la verdad une.

