El festival de títeres Titirimundi cerró este domingo su 40 edición con más de una treintena de actuaciones repartidas entre calles, plazas, patios y jardines de Segovia, tras una semana en la que ha rozado el lleno en la venta de entradas y ha conseguido mantener toda su programación pese a la amenaza de lluvia de los primeros días. La directora del festival, Marián Palma, ha realizado un balance “de notable alto” de esta edición, marcada por la elevada respuesta del público y por la presencia constante de espectadores en los distintos espacios escénicos de la ciudad.
“Estamos muy contentos por la respuesta de la gente, la respuesta de las compañías y por ver las calles llenas con esa vida y con esa alegría que también es lo que queremos provocar”, ha afirmado Palma en declaraciones a EFE. La responsable del festival ha destacado que Titirimundi ha conseguido “acercar el arte del teatro de títeres a todos los rincones de la ciudad y a todos los públicos”, en una edición especialmente simbólica al cumplirse cuatro décadas desde la creación del certamen.

En el apartado de venta de entradas, Palma ha explicado que el festival se mueve “en el noventa y mucho por ciento” de ocupación, aunque los datos definitivos se cerrarán en los próximos días. Recordó además que el primer día de venta anticipada se despacharon más de 9.000 localidades. “Solo hablan maravillas, y eso es lo que nos interesa, que se enamoren y que nos tengan como referencia”, dijo sobre las compañías internacionales que se estrenaban en Segovia, que ya prepara la 41 edición, añadió. “Solo hablan maravillas, y eso es lo que nos interesa, que se enamoren y que nos tengan como referencia”, indicó.
Entre los espectáculos más consolidados del certamen, Palma menciona ‘Mr. Barti’ y el veterano Circo de las Pulgas, presente desde hace más de dos décadas en el Patio de Abraham Seneor, y que ha vuelto a agotar localidades en esta edición. Sobre el plano artístico, reconoce que algunas de las propuestas que más le han emocionado han sido los montajes de Estefanía de Paz, Javier Aranda, el espectáculo ‘Nonnova’ o ‘Transporte Excepcional’, la coreografía protagonizada por una excavadora en la Plaza Mayor.
La directora aseguró además que la organización ya trabaja no solo en la edición número 41, sino también en la 42, con la intención de incorporar nuevos espacios patrimoniales y escénicos a la programación, algo que dependerá también de la situación presupuestaria, aunque ha abogado por “abrir diálogo” y planificar el crecimiento del festival “sentaditos y despacio”.
