La plaza Mayor de Segovia suele ser una ubicación propicia para albergar numerosos acontecimientos y fiestas locales, actos culturales, religiosos, económicos y turísticos etc., pero pocos pueden sorprender tanto al viandante ocasional o al público que aguarda la cita como las actuaciones de Titirimundi de este sábado, entre ellas el denominado ‘Transporte Excepcional’, de la compañía francesa Beau Geste, auténtica fantasía a modo de baile entre un hombre y una máquina, en este caso el bailarín y la excavadora, cuyas evolucionses dejaron con la boca abierta al respetable en torno al mediodía de una soleada jornada en la que el buen tiempo quiso sumarse al éxito del espectáculo.
Dominique Boivin, creador y director de la pieza, imagina a la excavadora como una integrante más en escena, donde hombre y máquina se funden a dúo en un espectacular juego poético que podría recordar a la oda amorosa de Romeo y Julieta, mencionan desde la organización.
Pero eso no fue todo este sábado. La plaza Mayor segoviana fue testigo de varias pinceladas más de la magia de Titirimundi y sus 40 años de historia, con protagonismo, entre otros, de ‘La route’ (La carretera), un montaje de Anónima Teatro que procura trasladar una especie de road movie a través de una carretera con muchas sorpresas, animales que escapan y un viaje hacia lo desconocido.

O Birakolore, coproducción entre Zurrunka Teatro y La Semilla Voladora, con temática muy ligada a esta tierra como la agricultura, el cuidado del medio ambiente o la sabiduría de la naturaleza. También ‘Juerga’, de Titiriteros de Binéfar, toda una verbena; similar a ‘Flow’ (Brass Band) y música callejera y gamberra. También en tono musical, ‘Concierto’, de La Troupé de la Merced, una pequeña orquesta plagada de buen humor nacida en el barrio segoviano de San Andrés. Para darle sabor local.

