El director general de AECOC, José María Bonmatí, recibió el primer Premio Vitartis con una defensa de la colaboración empresarial y una advertencia sobre el nuevo escenario internacional marcado por la incertidumbre y la influencia creciente de la geopolítica en la actividad económica.
“La normalidad es la anomalía”, afirmó Bonmatí, quien aseguró que la incertidumbre “ha llegado para quedarse” y que las empresas se ven obligadas cada vez más a analizar el contexto geopolítico antes de tomar decisiones.
“Antes la geopolítica parecía algo que veíamos solo en las noticias y ahora cualquier reunión tiene que empezar con un análisis geopolítico”, señaló.
En declaraciones previas al acto, Bonmatí indicó que el premio tiene “mucho valor porque supone el reconocimiento a una trayectoria colectiva” vinculada al trabajo desarrollado desde AECOC junto a las empresas del sector.
“Las organizaciones necesitan mucha generosidad de las empresas y también altura de miras para saber que más allá de la competencia hay proyectos que pueden generar valor para el conjunto del sector”, afirmó.
En este sentido, puso a Vitartis como ejemplo de colaboración entre compañías que compiten entre sí, pero que son capaces de cooperar “para crear y reforzar el conjunto del sector en beneficio de todos”.
Bonmatí repasó además la evolución de la industria alimentaria en las últimas décadas y destacó la transformación experimentada tanto por el sector como por la propia AECOC, que pasó de contar con 37 socios a integrar actualmente a más de 35.000 empresas.
Según explicó, durante estos años el objetivo ha sido ayudar a las empresas “a ser cada vez más eficientes”, a prestar una mayor atención al consumidor y a incorporar la sostenibilidad como elemento de competitividad.
También subrayó la importancia de abrir el sector al contexto internacional para reforzar la proyección exterior de la industria alimentaria y de bebidas española.
El director general de AECOC incidió además en el cambio de escenario global surgido tras la pandemia de la covid-19, al considerar que la “nueva normalidad” nunca llegó a consolidarse.
El reconocimiento, entregado en el marco del IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León, distingue la trayectoria de Bonmatí y su contribución al desarrollo, modernización e internacionalización del sector agroalimentario español.
El presidente de Vitartis, Santiago Miguel, destacó que el jurado decidió conceder el galardón a Bonmatí por “una amplia mayoría” debido a su trayectoria de apoyo al sector agroalimentario, su impulso a la innovación y su capacidad para integrar a toda la cadena alimentaria.
Miguel aseguró que el premiado “ha hecho mucho por la internacionalización de las empresas” y defendió que “no podía haber mejor candidato ni mejor premiado” para esta primera edición del reconocimiento.
El primer presidente de Vitartis, Carlos Moro, resaltó la importancia económica y social de la industria alimentaria en Castilla y León y definió a Bonmatí como una figura “muy conocida” dentro del sector pese a no tener gran notoriedad pública.
Moro señaló que AECOC es “la única asociación que aglutina tanto a productores como a distribuidores” y atribuyó a Bonmatí un papel decisivo en la consolidación de esa organización como espacio de unión dentro de la cadena alimentaria.
Asimismo, destacó la “faceta humana extraordinaria” del directivo y su implicación en distintas fundaciones y proyectos de apoyo al sector agroalimentario.
