José María Bravo se muestra ya hastiado por una polémica que en apenas días ha crecido como una bola de nieve y que las nuevas tecnologías han conducido a un cúmulo de desinformación y malos modos. El diputado de Cultura y portavoz del PP va un paso más allá y considera que detrás del movimiento cultural y social opositor hay intereses particulares y políticos, una mezcla que ha llevado a colocarle en la diana como objeto de todo tipo de burlas propias de los nuevos tiempos. Todo parte, según menciona, de una filtración desde las últimas comisiones informativas de la Diputación de Segovia de que la Junta de Castilla y León cederá el Palacio Quintanar a la Corporación para que reúna allí sus dependencias de Cultura y Turismo. De ahí se ha pasado al mantra en la calle de que los 15 años de actos culturales acogidos por el vetusto edificio pasarán al olvido y que aquello cerrará para acomodar esas oficinas, algo que niega rotundo Bravo.
“Es excesivo todo lo que se ha montado. Los que han creado la polémica ni siquiera se han molestado en preguntar cuando han escuchado o les han filtrado que íbamos a trabajar con la Junta. Nosotros no vamos a quitar absolutamente nada, todo lo contrario. No es cierto que vaya a cerrar el Palacio Quintanar, no va a cerrar en ningún momento porque lo que nosotros presentamos a la Junta de Castilla y León, hace ya tiempo, fue un proyecto cultural donde se definía con claridad crear allí la sede fija del Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero’ y usar ese espacio para aportar más y empezar por lo nuestro, lo etnográfico, para caminar hacia el nuevo arte contemporáneo. El Palacio Quintanar va a ser y seguirá siendo un epicentro cultural en Segovia y su provincia. La Diputación seguirá manteniendo abierto el espacio expositivo, seguirá habiendo conciertos e intentaremos que los pintores pensionados vuelvan a su residencia. Lo he dicho por activa, por pasiva y por perifrástica”.

Descartado el cierre, lo que sí habrá será un giro hacia una temática más tradicional o ancestral que no tiene por qué chocar con lo moderno. Pone como ejemplo una posible exposición de lo que fue la lana merina en Segovia, la importancia que supuso para la provincia, y en la sala contigua la evolución de lo textil y las nuevas creaciones en referencia a ese recurso que tuvo Segovia y que fue un gran impulso para su economía.
“Me da pena que un diputado o alguna diputada no haya preservado esa información y la haya sacado a la luz de forma torticera y tergiversada, porque el problema es que han lanzado la piedra y escondido la mano y no quieren oír lo que se quiere hacer con el palacio. Hay intereses particulares y políticos, porque no tiene sentido una vez que hemos dicho que seguirá siendo un referente cultural. Hay un interés particular de alguien que quiere seguir ahí clavado en el palacio. Yo continuaré con mi trabajo, que es gestionar la cultura, pero no voy a insultar como hacen conmigo ni tirar por tierra el trabajo de los demás. De 52 años, 32 los llevo en la gestión pública y valoran mi trabajo. Otros a lo mejor necesitan esas valoraciones”.
Evitar el pago del alquiler
No se está hablando demasiado de un aspecto clave: el económico. Y es que la cesión del inmueble propiedad de la Junta implicará que la Corporación Provincial esquive el pago de más de 110.000 euros anuales en concepto de alquiler de la Casa del Sello a la Cámara de Comercio. Bravo subraya que es un aspecto a tener en cuenta, pero prefiere dar prioridad a la cuestión cultural como motivación principal del proyecto que hace ya tiempo propuso al Gobierno regional. “Claro, eso es un dinero al que debe hacer frente la institución provincial y que se ahorraría, lo cual es signo de una buena gestión pública para los ciudadanos, pero no se trata de ahorrarnos un dinero, se trata de que nos iríamos a un espacio digno para desarrollar los proyectos culturales de la Diputación. Aunque para algunos no sea cultura y un montón de ladrillos en una sala sí lo sean, nosotros hemos hecho exposiciones en el Patio de Columnas de la Diputación que hemos tenido que adaptar en exceso por falta de espacio. Tuvimos una exposición de muñecas que su hacedora quiere donarnos y que tuvo más de 20.000 visitantes”.
La pregunta en este dilema es si habrá metros cuadrados suficientes para que puedan coexistir los proyectos de la Diputación y el traslado de sus dependencias con los 200 actos culturales que se han llevado a cabo allí en los últimos 15 años. Para Bravo hay espacio suficiente, pero las exposiciones se tendrán que adaptar porque habrá exposiciones fijas de etnógrafos de Segovia. “Eso es de la Junta y la Fundación Siglo, que tiene allí un centro de innovación que va a desadscribir ese inmueble de la Junta (Cultura) para que la Diputación lo gestione y realice su proyecto, que está muy definido y será un referente de la etnografía en Segovia y ese discurso que queremos hacer hasta nuestros días y el arte contemporáneo”, indica el responsable de Cultura y portavoz, que añade que el expediente está muy avanzado, cuenta con un informe favorable de la Junta que ya está en manos de Hacienda, por lo que no habrá marcha atrás. “Pero la gente de Segovia que no se asuste, que allí seguirá habiendo un referente cultural para sus habitantes, que seguirán disfrutando de las salas de exposiciones o de los conciertos”.
Casi 3.000 firmas
Al otro lado del conflicto, destaca la iniciativa creada en la web change.org, que sumaba en la noche de este viernes cerca de 3.000 firmas (2.825) contrarias al traslado y la gestión de la Corporación con el lema ‘En defensa del Palacio Quintanar, Centro de Innovación para el Arte y la Cultura Moderna’. En opinión de José María Bravo, que en el Pleno del jueves defendió el acuerdo con la Junta en el turno de ruegos ante la diputada de IU Ana Peñalosa, más de 2.000 de esas rúbricas son de fuera de Segovia.
