El Adelantado de Segovia
sábado, 23 mayo 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

Música y tradición para festejar al patrón San Frutos

por Redacción
15 de octubre de 2009
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Evisego pasará a ser parte del Ayuntamiento para agilizar la gestión de la vivienda municipal

IU recupera su propuesta de crear un auditorio al aire libre en el Velódromo

El alumbrado del casco antiguo contará con gestión energética inteligente

Según destacó la concejala, la víspera de San Frutos, el 24 de octubre, comenzará con la rebolada de la Escuela de Dulzaina, a las nueve de la noche, seguida de una verbena a cargo de la Orquesta Universal, a partir de las diez y cuarto.

En el descanso de la verbena, a las doce de la noche, los segovianos podrán presenciar el milagroso paso de la Hoja, en la puerta de la Catedral, con el libro del santo ilutrado este año por Mónica Carretero, y degustar después, mientras continúa la verbena, de las sopas del Santo. El donativo de un euro se destinará este año a Manos Unidas.

Ya el día 25, festividad de San Frutos, a las doce de la mañana se oficiará la misa en la Catedral, con la interpretación del Villancico de San Frutos. Seguidamente, concierto de la Unión Musical Segoviana en la Plaza Mayor, y en el descanso, lectura del Romance de San Frutos, a cargo de Francisco García Bermejo, del Mester, y nombramiento de Amigo de San Frutos al cocinero Ignacio García Pérez.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda