El consejero de Educación, Fernando Rey, requirió “diálogo, espíritu de equipo, participación, transparencia, apertura de mente y creatividad” al nuevo director general de Política Educativa, Miguel Vega, quien tomó posesión de su cargo en la Sala Fray Pío en el Monasterio de Nuestra Señora de Prado, tras el cese de su predecesor, Fernando Sánchez-Pascuala. De esta forma, Rey explicó que la decisión de relevo de Sánchez-Pascuala, tras doce años en el cargo, obedece a la necesidad de imprimir un cambio “más acorde” a su estilo en la Dirección General de Política Educativa, una de las más importantes, a su juicio. Esto es así, puesto que en este departamento se decide la aplicación de medidas tan importantes como qué se enseña a los niños o los medios que se ofrecen para ello.
Además, aseguró que tras su llegada a la Consejería mantuvo a todo el equipo por “prudencia” ya que, como reconoció, no “era especialista” en política universitaria. “Me he tomado un tiempo” para tomar la decisión de este relevo. No obstante, recalcó que se mantiene el “equilibrio entre la continuidad y el cambio”.
El titular de Educación afirmó en este acto que “nadie cambia al delantero centro cuando golea” aunque defendió la renovación de estilos, de ideas y de formas de actuar, “una renovación necesaria” a través de Miguel Vega. Sin embargo, Rey tuvo palabras de agradecimiento por la labor desarrollada durante estos años por Sánchez-Pascuala, a quien definió como uno de los “arquitectos intelectuales de nuestro sistema educativo”.
Asimismo subrayó que ha sabido “sortear” la “pavorosa crisis” y lo calificó de “servidor público intachable”.
Tras la jura de su cargo, Miguel Vega manifestó que asume esta dirección general de Política Educativa como un gran “reto” y una gran “responsabilidad”. Apuesta por el diálogo entre todas las partes y como objetivos se marcó reforzar las inversiones, mejorar los servicios complementarios y evaluar el modelo bilingüismo. Respecto a la Lomce manifestó que prevé que “siga su curso”.
