Uno de los avances más relevantes se encuentra en el ámbito digital. La nueva web incorpora a “Fina”, un asistente virtual y un planificador dinámico con inteligencia artificial que permite organizar la visita según los intereses de cada viajero. Esta herramienta, facilita el acceso a la información, ordena la oferta del destino y ayuda a diseñar itinerarios personalizados.
La digitalización también se ha extendido a la atención presencial mediante la adquisición de tablets para las oficinas de turismo y Centros de Interpretación como la Casa del Parque Hoces del Río Riaza. Estos dispositivos se han convertido en una herramienta de apoyo para el personal turístico, facilitando su labor informativa y de asesoramiento diario. Gracias a ellos, los profesionales pueden ofrecer al visitante una atención más completa, ágil y personalizada, con acceso a contenidos actualizados sobre recursos turísticos, rutas, experiencias enoturísticas, patrimonio, naturaleza y servicios disponibles en el destino.
Esta medida contribuye a mejorar la accesibilidad de la información, ya que permite consultar los contenidos de forma sencilla e intuitiva durante la estancia del visitante.
Además, la Ruta también ha trabajado su posicionamiento como referente en enoturismo inclusivo. Este enfoque busca que todas las personas puedan disfrutar del vino, la cultura, la naturaleza y el patrimonio en igualdad de condiciones, mejorando la accesibilidad de la información y promoviendo una experiencia turística más abierta.
El cicloturismo es otro de los ámbitos reforzados a través del plan. La instalación de aparcabicis en municipios, bodegas y recursos turísticos facilita que los visitantes puedan recorrer la Ruta del Vino Ribera del Duero en bicicleta de una forma más cómoda y segura. Esta actuación contribuye a adaptar el destino a una demanda creciente de viajeros que buscan experiencias activas, en contacto con el entorno y vinculadas a una manera más pausada y sostenible de descubrir el territorio.
Otra de las actuaciones orientadas a mejorar la experiencia del visitante es la Vía Verde, un proyecto que contempla la adecuación de tramos del antiguo trazado ferroviario Valladolid-Ariza a su paso por Quintanilla de Onésimo y Peñafiel. Esta intervención permite recuperar un espacio histórico para el uso turístico, impulsar los desplazamientos a pie o en bicicleta y ofrecer una forma más sostenible de descubrir el paisaje ribereño. La actuación incluye la mejora del entorno, la restauración de elementos ferroviarios, la instalación de mobiliario y la incorporación de señalización interpretativa, reforzando así el compromiso de la Ruta con la sostenibilidad ambiental.
Con estas actuaciones, la Ruta del Vino Ribera del Duero refuerza su posicionamiento como un destino enoturístico más sostenible, accesible e inclusivo. Un territorio que apuesta por la innovación, la conservación del paisaje y la mejora de sus servicios para ofrecer una experiencia más cómoda, responsable y abierta a todos los visitantes.
