El alicantino Borja Escudero triunfó este domingo con tres orejas en la novillada picada de La Lastrilla en una tarde de firmeza y valor. El mexicano Emiliano Ortega Vázquez paseó un trofeo tras una actuación de buen toreo, en la que el uso de la espada le privó de un resultado mayor. Se lidiaron cuatro utreros de la ganadería de Dehesa de Guadarrama, que destacaron en presentación para una portátil de las características de la instalada en el Complejo ‘Los Escobares’ y tuvieron el denominador común de la nobleza, de los que sobresalió el lidiado en cuarto lugar por su calidad. El festejo se completó con dos becerros en formato de clase práctica para los alumnos de la Escuela Taurina de Segovia Jesús Manso y Joaquín López, que hizo su presentación en público, con dos y una oreja respectivamente. Al final salieron en hombros de la plaza de La Lastrilla el alicantino y los novilleros del centro segoviano.
El paseíllo tardó en romper, al realizarse el sorteo unos minutos antes. Con demora, abrió la tarde un utrero gordo, bajo, con morrillo y algo mocho que fue bravo en la vara del segoviano Pablo Martín de la Fuente. Escudero se estiró a la verónica con temple para domeñar la brusca embestida del ejemplar. Un noble animal que al tercer toque se venía por dentro y resultó remiso y un tanto agarrado al piso. Terminó por orientarse y prendió al alicantino sin aparentes consecuencias. De comportamiento parado, le costó un mundo pasar por el embroque de Escudero, que de uno en uno sacó pasajes de mérito. Despachó de un certero espadazo atravesado y paseó las dos primeras orejas de la tarde.

El novillero apoderado por el diestro segoviano Emilio de Frutos completó su actuación con un novillo más abierto de cara, que resultó manso. Recibió dos fuertes puyazos y después se puso complicado en banderillas. Pronto marcó las querencias y Escudero derrochó firmeza para torear pegado a tablas, pese al riesgo que desprendía. Muy sólido, dejó un importante cierre de faena y finalizó de media estocada a la segunda para apuntarse otro trofeo.

BUENAS FORMAS DE ORTEGA VÁZQUEZ
El segundo fue un novillo melocotón, más armónico, que mantuvo el baremo de la buena presentación. Seguro, Ortega Vázquez mostró elegancia capotera con lances muy mecidos. Continuó con suma disposición con una muleta pequeña para torear muy suave y templado a un noble animal. Notable actuación del mexicano, aunque se atascó con el acero y terminó paseando un apéndice.

El utrero más fuerte fue el lidiado en cuarto lugar. Más alto que sus hermanos y largo, con más de toro que de novillo. Metió bien la cara en el capote de Ortega Vázquez, que volvió a evidenciar sitio y estar muy puesto, pese a estar un largo tiempo parado. El mexicano aprovechó la calidad y la humillación que tuvo el buen astado de Dehesa de Guadarrama, el mejor de la tarde, para torear con mucho gusto en redondo y firmar naturales de gran estética. Volvió a andar desacertado con la espada y su labor quedó en ovación.

CLASE PRÁCTICA
El festejo contó además con dos becerros para dos alumnos de la Escuela de Segovia en formato de clase práctica. Manso mostró facilidad ante un ejemplar que fue todo nobleza y dejó buenos pasajes en un variado trasteo para cortar dos orejas.

Por su parte, López, que toreaba por primera vez en un cartel, derrochó ganas y mostró su evolución pese a las complejidad lógicas que ataña un debut y paseó un apéndice. Los dos segovianos acompañaron a Escudero por la Puerta Grande para poner así el broche a la feria taurina de La Lastrilla.

FICHA
Plaza de Toros de La Lastrilla (Segovia). Segundo festejo de la Feria de San Isidro. Alrededor de dos tercios de entrada. Novillos de Dehesa de Guadarrama, bien presentados, entre los que destacó el lidiado en cuarto lugar por su calidad.
Borja Escudero, dos orejas y oreja.
Emiliano Ortega Vázquez, oreja y ovación.
Jesús Manso, de la Escuela Taurina de Segovia, dos orejas.
Joaquín López, de la Escuela Taurina de Segovia, que hizo su presentación en público, oreja.
