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Recuperar el topónimo: las losas

por Álvaro Pinela
24 de abril de 2021
losa

En la parte inferior del exterior de la iglesia de San Juan, se puede observar una losa. /A.P.

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El nombre de un pueblo siempre tiene un significado y singularidad. Y La Losa no se escapa de ello. Su toponimia la marcan las losas. El casco urbano se asienta sobre las losas o lanchas de piedra, que desde su existencia han marcado su devenir. Llaman la atención esas planicies grises y dispersas, que tanta historia y vida han soportado. Los habitantes de La Losa, desde hace tiempo tenían un deseo: el de recuperar esas rocas naturales que se dispersan por el casco urbano y su entorno y darles vistosidad. Para ello, desde el año 2019 se decidió aprobar e iniciar el proyecto de conservación y protección de rocas o losas naturales.

El equipo de Gobierno, con el apoyo de muchos vecinos, reconoce la alcaldesa Mercedes Otero, apostó por desarrollar el mismo. La subvención para sufragar los gastos la ha costeado la Junta de Castilla y León. Se trata de “subvenciones para contratación en mejoras o proyectos del sector turístico». En base a esta ayuda “rehabilitamos la plaza de toros municipal, y ahora llevamos dos años desarrollando el proyecto de la recuperación de las rocas”, explica Otero. Para su ejecución, “nos financian con 10.000 euros la contratación de un empleado para esta labor, si bien el Ayuntamiento pone más empleados para realizar los trabajos y maquinaria apropiada si es preciso”, valora la alcaldesa.

A través de un paseo por el entorno de La Losa, es fácil adivinar estos ornamentos naturales. “Nos parecía fundamental visibilizar las rocas, muchas de ellas enterradas por tierras, escombros o maleza, como un elemento natural, característico e histórico de La Losa. Todos hemos jugado desde niños en las piedras, y con esta recuperación ponemos en valor su belleza y simbolismo”, detalla la alcaldesa con emoción, para insistir en las fases llevadas a cabo: “comenzamos en 2019 y hemos continuado en 2020. Todo lo ha hecho el personal del Ayuntamiento con trabajo manual, mucho esfuerzo e ilusión. En la primera fase se limpiaron algunas de las piedras principales; en la segunda fase, hemos seguido con otras que quedaron pendientes y habilitando zonas de las afueras totalmente ‘abandonadas’ en limpieza y visibilidad”, recalca.

¿Y cómo se ha intervenido sobre las piedras? Los trabajos han consistido en eliminar tierras, escombros, maleza en las zonas donde hay piedras que sobresalen, a la vez que se ha respetado el musgo y líquenes que hay en las rocas, “pero se han eliminados todos los impropios, aflorando lanchas gigantes o piedras que son como pequeñas cadenas montañosas, en total se ha intervenido en más de 14 zonas que han sido recuperadas o visibilizadas”, detalla Otero. En unas zonas las piedras son solo una, a modo montaña, y otras son más diversas a modo de archipiélago.

Al contrario de otros lugares próximos, donde las rocas conforman figuras que sobresalen sobremanera, como en el caso del Berrocal de Ortigosa y Zarzuela del Monte, las que confluyen en La Losa, al estar sumergidas en el terreno, apenas tienen nombre propio, “salvo la más gigantesca y característica donde todos los vecinos y veraneantes de La Losa han jugado de pequeños, ‘Las Peñotas’, que también da nombre a su calle”, indica la regidora, que no repara en calificativos. “Su particularidad es una gran belleza, donde crece el musgo y donde en los días de lluvia se queda el agua retenida en su huecos hasta que se evapora. Una preciosidad”.

Mercedes Otero hace una valoración positiva sobre el proyecto, “La recuperación de nuestro entorno natural dentro del casco urbano es fundamental para dar valor a que somos un pueblo donde lo natural es lo más respetado. Así como la belleza de ‘adornar’ el pueblo con lo que siempre estuvo ahí, ahora debemos continuar en alguna zona más de las afueras donde hay más lanchas por aflorar y potenciar las maravillosas vistas que desde allí se ven”. Según la alcaldesa ,“la localidad tenía muchas más piedras de las que ahora hemos podido ver, por lo que nuestra voluntad es proteger urbanísticamente estas formaciones rocosas, de modo que nunca desaparezcan de nuestro casco urbano”, concluye.

Un término pedregoso

La toponimia marca por lo general el origen y el nombre de los pueblos. El de La Losa, como bien dice su nombre, se asienta sobre losas y lanchas de granito del pie de la Sierra de Guadarrama. Una Losa es una piedra grande, llana y poco labrada, define en parte la RAE; por su parte la lancha, se define como más aplanada. El diccionario geográfico de Pascual Madoz en 1847, califica el término municipal como “pedregoso”, entre otros.

También, otro diccionario geográfico en 1832, el de José Torner, nos indica que es “escabroso y poco fértil”, así como precisa que en España, hay varios pueblos más llamados La Losa. Sin duda, la toponimia marca la denominación de los pueblos, a través de sus rasgos. Al lado de La Losa, en los municipios limítrofes, la toponimia no es esquivable. Navas de Riofrío (por las navas); Otero de Herreros (por su ubicación en un otero); Ortigosa del Monte (por la abundancia en tiempos de ortigas), y El Espinar (por su valle de espinos. los pinos).

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