Cajones y armarios se abren estos días para rescatar el traje de gala, el que anuncia la fiesta: el de “los toros”. Los pantalones blancos, las camisetas de peña y, sobre todo, los pañuelos rojos, ya están a la vista y a mano, porque será mañana cuando, como quien estrena, los cuellaranos luzcan sus atuendos como símbolo de que durante una semana solo importa disfrutar.
