El entorno del Palacio Real de La Granja acogió ayer la solemne procesión de la Octava del Corpus Christi, una procesión de gran vistosidad que año tras año se realiza saliendo desde la Insigne y Real Colegiata para transcurrir por los jardines que rodean el Palacio Real de La Granja. Esta procesión es la única del año que se celebra en el barrio alto del municipio, al desarrollarse en la Real Colegiata.
Un año más la banda de pífanos y tambores de la Unidad de Música de la Guardia Real estuvo presente en esta celebración, acompañada por un grupo de alabarderos dando escolta. En la procesión participaron, como todo los años, los niños que han tomado la Comunión en la localidad y los pueblos de alrededor. Aprovechando el buen tiempo que ayer se registró en toda la provincia, centenares de personas y visitantes acompañaron la procesión. Posteriormente y continuando con la tradición, se celebró el concierto de la Unidad de Música de la Guardia Real que todos los años ofrece para cerrar la jornada en el Patio de la Herradura del Palacio Real.