Toda la localidad se pasó la jornada de ayer mirando al cielo con la esperanza de que la lluvia no apareciese en el momento más inoportuno: el de la gran Cabalgata de Reyes. Finalmente, el tiempo respetó y dejó a los pequeños disfrutar de la noche más mágica del año, la del 5 de enero.
Algo antes que otros años, a las 18.00 horas, las tres carrozas comenzaban su recorrido en el barrio de San Andrés. Por la mañana, Sus Majestades visitaron las residencias de ancianos ‘El Alamillo’ y ‘Valdihuertos’, alegrando a los mayores el día y disfrutando de un agradable rato que los devolvió a su infancia, aunque poco tiene que ver la celebración de los Reyes de ahora con la de su época.
La temática Disney fue el hilo conductor de toda la cabalgata, sus personajes y participantes. El gran trabajo de las AMPAS de los colegios ‘Santa Clara’, ‘San Gil’ y ‘La Villa’ pudo contemplarse a su paso. La primera de las carrozas -todas remolcadas por los tractores de Agrícola Castellana- llevó por la villa a los personajes de Frozen, la exitosa película.
La segunda, más clásica, pero igualmente trabajada, simuló la alfombra mágica de Aladín. La tercera, de temática de Peter Pan, trasladó a pequeños bucaneros por los Belenes. En ellos, los vecinos también pusieron toda su ilusión, recreando además del portal, todo Belén: no faltaron los detalles, como las fuentes, los pastores e incluso pavos de verdad.
El intenso frío sustituyó a la lluvia, pero no echó atrás a los cientos de vecinos que salieron a las calles a ver a Sus Majestades. Los pajes y sus ayudantes tampoco parecían padecerlo, ya que la alegría y las sonrisas fueron las protagonistas de la noche. A pesar de comenzar antes, la cabalgata se alargó como suele ser costumbre, ya que la participación es muy alta en los Belenes vivientes y por las mismas calles. Las autoridades tampoco faltaron a la cabalgata y disfrutaron de chocolate y los típicos dulces en cada una de las paradas. Alcalde y concejales acompañaron a las carrozas hasta la Plaza Mayor, donde los Reyes Magos se dirigieron a todos los niños y les recomendaron que se durmieran pronto para encontrar sus regalos al amanecer.