Cantimpalos acogió con gran expectación la representación de un Belén Viviente, teniendo como escenario la Plaza Mayor. Participaron unos 40 figurantes. María Ángeles Benito fue la narradora y guionista de la representación.
En el Belén se leyeron los textos bíblicos que comprenden desde la Anunciación a María en Nazaret, pasando por el camino al portal de Belén, la adoración de los pastores, y terminando con la adoración de los Reyes Magos.
De una manera muy esquemática, debido a la limitación del espacio en la Plaza Mayor, consiguió trasladar a los vecinos a la época en la que nació Jesús. El espectador se encontró casi sin quererlo trasladado a un tiempo muy remoto, donde no faltaron Herodes con sus romanos y sumos sacerdotes; el río y sus lavanderas, que se afanaban lavando ropa; el campo de los pastores, con rebaños con corderos; así como el herrero, la castañera, que repartió castañas a los espectadores, panaderas que repartieron bizcochos y magdalenas, cesteras, vendedoras de telas, posaderas, contribuyendo a ello la vestimenta de los personajes.
Una vez terminada la adoración de los Reyes Magos, estos se trasladaron a la residencia de ancianos Los Sauces, y seguidamente ocuparon sus tronos para atender a todos los niños de la localidad, que esperaban con impaciencia sus ansiados regalos en una noche mágica y especial, como es la de la llegada de los Reyes Magos.