La villa medieval de Turégano celebra este fin de semana la tradicional Feria de San Andrés, aunque ya no es lo que era hace 200 años cuando nació como un certamen eminentemente agrícola y ganadero. En esta edición tan solo participan dos expositores del sector agrícola, dos empresas de Fuentepelayo y Turégano, que siguen fieles a la cita de San Andrés. Pero, a lo que sin duda ha derivado la Feria de San Andrés es a una muestra de los mejores productos agroalimentarios de Castilla y León y de otras comunidades, concentrados en una carpa en la Plaza Mayor de Turégano, con la que el Ayuntamiento ha acertado, para mejorar las condiciones de los expositores y atraer a un mayor número de visitantes.
Y tampoco podía faltar en Turégano un año más, el bacalao, otro de los protagonistas de esta feria, que preparado, principalmente al ajoarriero, hace las delicias de vecinos y forasteros. Bares y restaurantes se afanan este fin de semana en elaborar los más ricos platos de bacalao, que este año tiene un precio de 10 a 12 euros la pieza media.