En cuestión de hermanamientos, la localidad de Sebúlcor es un ejemplo particular. Pocos municipios segovianos pueden decir que tienen ocho hermanos -y mucho menos castellano y leoneses-, uno en representación de cada provincia de la Comunidad: Mansilla Mayor (León), Lubián (Zamora), Rágama (Salamanca), San Miguel del Pino (Valladolid), Villahererros (Palencia), Canicosa de la Sierra (Burgos), Molinos de Duero (Soria) y El Oso (Ávila).
“La iniciativa fue de Villaherreros, quien propuso el hermanamiento de pueblos de similar tamaño -en torno a 300 habitantes- de la Comunidad para crear un vínculo y compartir proyectos y experiencias”, explica Jorge Benito, alcalde de Sebúlcor. Así nació ‘Comunidad Viva Castilla y León’, cuyo protocolo de hermanamiento se hizo realidad en 2017.
Todo ello con el objetivo de reforzar la identidad castellanoleonesa, las costumbres y tradiciones; pero también para demostrar que la unión hace la fuerza, sobre todo en la lucha contra la despoblación, una problemática que amenaza a todos estos municipios: “Las actividades conjuntas permitirán dinamizar las localidades e intentarán evitar la despoblación rural con la creación de medidas e iniciativas que atraigan a nuevos vecinos”, recoge el documento firmado. De este modo, compartir experiencias de gestión y económicas es también uno de sus propósitos principales. De hecho, “hicimos una convención en Valladolid con empresas y jóvenes por este motivo”, declara Jorge Benito.
Sin embargo, la pandemia llegó y, con ella, se truncaron muchos de estos planes. Los dos encuentros anuales que se celebraban -en Sebúlcor tuvo lugar el penúltimo, en abril de 2019- y a los que asistían más de medio millar de personas se tuvieron que aplazar, aunque sin una fecha concreta para retomarlos. A pesar de que sí se llevaron a cabo concursos, certámenes, exposiciones, encuentros y otro tipo de actividades virtuales, “no es lo mismo”, lamenta el alcalde sebulcorano, quien afirma que, aunque permanecen en contacto todos los regidores, “todo está parado y la sexta ola ha sido una desilusión porque nos hace pensar que nunca vamos a poder retomar las cosas”.
No obstante, la esperanza aún permanece entre los habitantes. Por ello, en un intento de sortear estos obstáculos, “la organización está buscando apoyos para renovar las ganas de mantener el hermanamiento”, asegura Jorge Benito. “Nada nos gustaría más que visitar todos los pueblos que nos faltan y poder desarrollar más ideas para trabajar en conjunto”, informaron los coordinadores de ‘Comunidad Viva’ a finales del año pasado. Por el momento, Sebúlcor ha mostrado su interés en la pervivencia del hermanamiento, a la espera de poder retomar las actividades con los demás municipios en cuanto la situación sanitaria lo permita.
