Los grupos Popular y Socialista tienen la mejor disposición para mejorar el proyecto de ley Agraria, remitido a las Cortes a finales de septiembre por la Consejería de Agricultura y Ganadería, para que el Parlamento autonómico apruebe por consenso una buena ley, que ambas formaciones consideran necesaria y fundamental para la modernización del sector.
Con ese ánimo se han sentado a la mesa populares y socialistas, que han mantenido contactos en los últimos días para trabajar en la mejora de la ley, y el resultado es positivo, según explicaron a Ical los portavoces socialistas del área de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Sánchez y Juan Luis Cepa, y el portavoz parlamentario del PP, Carlos Fernández Carriedo.
Para los parlamentarios socialistas, la ley requiere «muchas mejoras» en sus 209 artículos pero han mostrado la mejor de las disposiciones para avanzar, mientras que los populares, en aras del acuerdo, han comprometido una posición flexible, incluso para una ampliación del plazo de enmiendas, aunque suponga que la tramitación no será tan rápida, como pidió la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, tras la aprobación del proyecto de ley.
«Queremos que salga una buena ley, tiene el respaldo de las Opas y es necesaria para Castilla y León, a partir de ahí, en la tramitación, todo es mejorable», aseveró el portavoz popular, que añadió que se pedirá la habilitación del mes de enero -de descanso en las Cortes- para el trabajo de la ponencia. La ampliación del plazo de enmiendas pedida por el Grupo Socialista es, para Fernández Carriedo, un paso de la oposición socialista para no presentar enmienda a la totalidad.
Ana Sánchez explicó que no hay nada decidido aún, ni tampoco nada descartado al «cien por cien», pero apeló al ejercicio de responsabilidad de su grupo en el caso de la PAC, con la presentación de una moción conjunta que definió la posición de la Comunidad en la negociación seguida en Bruselas, como ejemplo también para esta ley, que insistió en calificar de necesaria para el sector.
Los portavoces socialistas recalcaron que no debe existir «prisa» en la tramitación y enumeraron algunos aspectos que les preocupan, pero que consideran que se pueden mejorar desde el acuerdo con los populares. «Nos preocupa ver grandes titulares sobre la incorporación de jóvenes al campo que no se concretan», afirmó Ana Sánchez, que no ve una política de la mujer en el mundo rural.
Otro de los apartados que echan en falta los socialistas es la memoria económica, ya que una norma sin dinero «se queda en una bonita ley», apostilló Sánchez, que también se manifestó en contra de la participación privada en las obras de ejecución de concentraciones parcelarias. «Es una semiprivatización y desaparecen las ayudas», agregó.
No gusta tampoco a los socialistas que todo lo relativo a desarrollo rural se deje para el reglamento de desarrollo de la ley una vez que esté aprobada, así como que la incorporación de jóvenes y mujeres al campo sólo disponga de dos artículos en la normativa, igual que las cooperativas, explicó Juan Luis Cepa.
