El secretario de Organización y portavoz del Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León, Óscar López, reconoció ayer en Valladolid la existencia de problemas políticos con el exsecretario autonómico Julio Villarrubia, una situación que, en su opinión, “daña” la imagen del partido y ante la que reclamó “sensatez y cordura” en este momento en el que la solución debe venir de mano de la “democracia interna”.
López compareció ante los medios tras el Pleno de las Cortes, 12 días después de que se produjera la dimisión en bloque de la Ejecutiva regional, lo que provocó su disolución. “Hago un llamamiento a la sensatez, a la cordura y a la democracia interna”, señaló.
“El PSOE de Castilla y León necesita respeto, reflexión y que sean los militantes quienes con su voto resuelvan la situación en el próximo congreso y en las primarias abiertas”, recalcó antes de aclarar que ofrece explicaciones ahora tras escuchar pronunciamientos “erróneos, desacertados y exagerados que dañan la imagen”.
En su intervención, López no ocultó la existencia de un problema político, “no personal”, con Julio Villarrubia que afectaba al funcionamiento del partido y cuyo germen surgió en junio de 2013 cuando el Grupo Parlamentario Socialista cerró un acuerdo con la Junta en el Debate de Política General sobre la Ley de Ordenación del Territorio, la reapertura de urgencias nocturnas y un plan de empleo. Este pacto contaba con la oposición del entonces secretario regional del partido pero con el apoyo de siete secretarios provinciales y de la mayoría de la Ejecutiva.
Tras esta explicación, consideró que sobran ahora “declaraciones altisonantes, filtraciones malintencionadas y descalificaciones” y aseveró que, en una situación como la actual, lo que hace falta es “sensatez, cordura y democracia interna”, para lo que manifestó su “confianza” en el trabajo que desarrolle la Gestora que preside Jesús Quijano.
“No pienso dar ninguna indicación para convocar el congreso, una cita que contará con el voto directo de los militantes y en el que se manejarán los plazos que la gestora decida”, aclaró.
“Si alguien pretende encontrarme en la descalificación, en la filtración malinteresada va a perder el tiempo, nunca lo he hecho, toda mi vida he trabajado con seriedad y rigor y no pienso entrar a ninguna descalificación, eso le hace un flaco favor al PSOE”, afirmó.
En cuanto a las acusaciones de deslealtad vertidas contra él, aseguró que no quiere “mirar al pasado” ni contribuir “a la ceremonia de la confusión”.
López no quiso desvelar si optará a la Secretaría regional en el próximo Congreso porque será una decisión que tomará “a su tiempo” y “de manera colectiva”. “La decisión depende de mucha gente, lo más importante es unir y fortalecer el partido y tener el mejor candidato para derrotar a la derecha”.
Por último, manifestó que no se siente amortizado porque mantiene su trabajo en las Cortes y ejerce como Secretario de Organización del PSOE preparando un Congreso Federal.
