Y yo que pensaba que después de poner punto y final a la temporada con el FS Valverde, consiguiendo la permanencia tras vivir (sufrir) cada jornada una montaña rusa de emociones, sensaciones difícilmente explicables, nunca vividas y dificultades superadas para alcanzar el objetivo podría saborear la tranquilidad…
Pues no, porque parece que quien escribe estas líneas lleva en su ADN de entrenador, y durmiendo a pierna suelta, el gen del sufrimiento y la tensión permanente. Supongo que mi cerebro, en una de esas conexiones sinápticas indescifrables, activó un mecanismo de defensa evitando ser seguidor del Atleti. Supongo que mis neuronas entendieron que ya venía con todas los extras de serie y que había alcanzado el cupo de sufrimiento. Y aún así, admiro al Cholo (más al de antes), nunca dejo de creer, y prefiero el Paseo de los Melancólicos a la Pasarela Cibeles.
Con estos antecedentes, quizá puede entenderse que cuando aterricé en La Nava, primero en el viejo frontón y después en el ‘Guerreros Naveros’ encontré el mejor diván posible. Lo vivido en la noche del viernes seguramente me haya quitado años de vida…pero, ¡Dios, vaya partido!
Imposible no mimetizarse en el ambiente. Desde el calentamiento te conectas y con el pitido inicial ya puedes apretarte el cinturón de seguridad, que tienes por delante un viaje apasionante y la emoción garantizada.
Comienzas ganando, te empatan, abres diferencia poco a poco y en el descanso miras al marcador, pero esos siete goles, que en otro contexto podrían suponer una ventaja definitiva… ¡tú sabes que ni de coña! Y casi como en una cuenta atrás desde Cabo Cañaveral, la diferencia comienza a menguar y aparecen fantasmas, pero suena Springsteen, Rod Stewart… y la Marcha Radetzky, acompañada de palmas, que ya quisiera la Sala Dorada de la Musikverein de Viena en el concierto de Año Nuevo. Los dígitos del luminoso ya son inamovibles. Dos puntos más y un último partido. Súbanse al Carró (grande) que los chicos de Carlitos Villagrán se han empeñado en seguir haciendo historia. Y falta la Copa…
