El Adelantado de Segovia
miércoles, 17 junio 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

Eduardo Juárez Valero – Embajadores en el Real Sitio

por Redacción
15 de septiembre de 2019
eduardo juarez
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

‘Indómita’ y ’40 años de paz’ ponen fin al XIV Certamen de Teatro Aficionado ‘Siete Llaves’ de Sepúlveda

Los grupos ‘Torteatro’ y ‘Nuestra Señora de la Esperanza’ realzan el teatro inclusivo en Fuentepelayo

Salvo casos graves, no se multará por la nueva Ordenanza de Limpieza hasta finales del verano

A veces este humilde Cronista trata de despejar la mente dando paseos sin rumbo fijo por las calles del Real Sitio, buscando escapar de la tensión cotidiana perdido en alguna que otra callejuela; sentado en el brocal de cualquier fuente recóndita; descansando en un poyo, banco o bolinche, atento a lo que me quieran contar los edificios con sus sordos susurros crepusculares, envueltos en las llamas que nos regala el sol cada tarde del Paraíso. Es sorprendente cómo, en esos momentos finales del día, uno pierde la voluntad y camina calle del Cuartel Nuevo abajo hasta llegar a la antigua plazuela de las Bodegas, toma asiento en el Canapé y se deja ir, en absoluto silencio, hacia aquel lugar donde muere cada día el sol redentor.

Así andaba el otro día que acabé paseando la calle de los Infantes, llamada Calle Nueva en el momento de su constitución, cuando le dio a Carlos III por urbanizar el Barrio Bajo del Real Sitio, dignificando la población intramuros que tan poco había preocupado a su padre. A mitad de la calle, en ese devenir sin sentido que trataba de explicarles, quedé por un momento absorto en la fachada de la llamada actualmente Casa de Gentiles Hombres de Cámara. Lo cierto es que tal edificio no se corresponde con la nomenclatura que ostenta, puesto que, tras la compra por parte de Ignacio Bauer a mediados del XIX, perdió casi toda su identidad. Edificado para alojar a lo más granado de la corte en el siglo XVIII, vio cómo su función desaparecía ya entrado el siglo XIX. Entre monarcas roñosos y desamortizaciones varias, la antigua casa de Gentiles Hombres de Cámara pasó a ser cuartel provisional de la Guardia Civil y, sorprendentemente, antes de que el banquero judío lo comprara, alojamiento del embajador de la China en el Real Sitio.

Con la exótica copla, imaginándome la parafernalia de un emisario del Emperador en la Ciudad Prohibida por las calles del Paraíso en el que tengo la suerte de vivir con mis queridos vecinos, me dio por recorrer aquellos lugares donde los embajadores aposentaron sus reales en las protocolarias visitas al Rey de España. Bajé la calle de los Infantes para doblar en la calle de la Reina, dirección hacia la plaza de los Dolores. Justo en esa esquina, alojando hoy un supermercado y la base de, junto con mi querido Rubén Francisco, los fotógrafos del Paraíso, se hallaba en el siglo XVIII la casa del embajador del Reino de Francia enfrentada a la ocupada por el embajador del Reino de Nápoles, separadas ambas por la calle de la Reina.

Con esa sensación de que camina uno más a través el tiempo que del espacio, me dirigí a la calle de los Embajadores desde la maravillosa plaza de la Cebada. En el centro de la calle, justo en la parte trasera de lo que hoy conocemos como Santa Marta, abriéndose al patio con una escalera de doble tiro, alojaba sus intereses el embajador del Reino de Portugal, quien sabe si frente a las caballerizas que le daban servicio. Allí pude sentarme en uno de los deteriorados bolinches del rey Carlos III y perderme en la memoria de mi investigación. Fue exactamente en ese edificio, aunque al otro lado, frente a la parroquia del Barrio Bajo, donde quiso el despabilado de Pedro López de Lerena, Secretario de Estado y del Despacho Universal de Carlos III, alojar al embajador de la Sublime Puerta, esto es, del Sultán de Turquía, Abd-ul-Hamid I. Y no era que el edificio no fuera lo suficientemente grande o lujoso para tal comitiva. El problema radicaba en que, frente al jardín de acceso a la casona, se hallaba el primitivo cementerio del Real Sitio, hoy atrio de la iglesia de Nuestra Sra. del Rosario. Como comprenderán, el turco, con toda la educación del mundo, les hizo saber que ahí se iba a alojar Rita la Cantaora o, seguramente, şarkici Rita . Finalmente, tratando de evitar un conflicto diplomático, el embajador y su numeroso séquito acabaron por ser ubicados en el esquileo que cerraba la parte alta del Barrio Bajo, justo donde hoy languidecen los restos del Convento de Nuestra Sra. del Triunfo.

Y es que, en esto de recibir embajadores variopintos, los del Real Sitio hemos tenido una larga y profunda experiencia. En el siglo XIX estuvieron, además de los consabidos y citados, el representante de Suecia y Noruega para negociar los acuerdos comerciales en 1882; el embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en visita oficial, el mismo año, por cierto, y el embajador de Alemania, un año antes, con el idéntico objetivo. También se acercó el embajador marroquí, pero, en este caso, no fue recibido por Alfonso XII. La responsabilidad cayó en manos del Ministro de Estado, Antonio Aguilar y Correa, dado que, el que suscribe, entiende que no se trató de un encuentro protocolario.

Sea como fuere, queridos lectores, finalizado aquel viajero caminar por la historia del Real Sitio, terminé por sentarme en uno de los bancos de la plaza, con las puertas nuevas al fondo, preguntándome qué queda de aquel Real Sitio repleto de embajadores en el que un servidor disfruta. Es probable que hayamos perdido cierto encanto y misterio, pero, ¿qué quieren que les diga?, no creo que fuera capaz de cambiar a ninguno de mis vecinos por aquellos emisarios políticos. Después de todo, mis paisanos llevan el exotismo a gala, sin credencial alguna, y con la sinceridad serrana por bandera. Y eso, amigos, vale más que una Ciudad Prohibida y cientos de puertas sublimes.

—
(*) Cronista Oficial del Real Sitio.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

¡Gracias!

Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.

Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Estadísticas

Marketing

Características
Siempre activo

Siempre activo
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Administrar opciones
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda