La normativa que regula el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) requiere que el contribuyente genere renta suficiente para poder aplicarse beneficios fiscales. Sin embargo, la Junta de Castilla y León establece una excepción para el caso de las deducciones familiares.
En concreto, el Gobierno regional no exige una cuota tributaria mínima para aprobar devoluciones a las familias numerosas, a las personas que han tenido un hijo o lo han adoptado, y a los cuidadores de descendientes menores de cuatro años, una regulación que está vigente desde el año 2011.
Sin embargo, hubo familias de la Comunidad que no percibieron estas bonificaciones sobre la renta del ejercicio 2011. Por ello, la Junta abrió a finales del pasado año una campaña extraordinaria dirigida a los contribuyentes de la Comunidad que, cumpliendo los requisitos, no se desgravaron los gastos familiares por dos causas: porque sus ingresos eran insuficientes o porque no llegaron a presentar la declaración de la Renta al estar exentos de esta obligación.
Durante los tres meses que estuvo abierta la campaña, la Administración Tributaria autonómica recibió un total de 6.570 solicitudes de devolución, de las cuales 811 pertenecen a familias de la provincia de Segovia, lo que supone el 12,3 por ciento. En términos absolutos, el mayor número de peticiones se registró en Valladolid, con 1.965, y Burgos, con 1.066. Por debajo del millar están, además de Segovia, Salamanca, con 511; León, con 505; Palencia, con 484; Ávila, con 440; Soria, con 408; y Zamora, con 380.
Explican desde la Consejería de Economía y Hacienda que “el reintegro de las deducciones autonómicas del IRPF fruto de esta campaña extraordinaria supondrá un desembolso para las arcas autonómicas estimado en 2,5 millones de euros”. La Junta reafirma así “su compromiso con las familias de la Comunidad a través del amplio catálogo de bonificaciones fiscales dirigidas a este colectivo”. De hecho, en el año que acaba de finalizar serán 48.000 familias las beneficiarias de estos incentivos, que se repartirán alrededor de 27 millones de euros.
Señalan también desde la Consejería que la no aplicación por el contribuyente de este tipo de bonificaciones sobre el IRPF se produjo también en los ejercicios 2012, 2013 y 2014. Por este motivo, el Gobierno autonómico pondrá en marcha otras campañas similares para facilitar a las familias que soliciten el abono de la cuantía que les corresponde.
En concreto, el periodo de requerimiento de las deducciones generadas en 2012 y no percibidas se habilitará ya en este año 2016, entre el último día de la campaña de la declaración de la Renta y el 30 de septiembre. Este mismo calendario se reproducirá para las bonificaciones correspondientes a 2013, que podrán tramitarse en 2017; y las del ejercicio 2014, que se sustanciarán en 2018.
El procedimiento establecido para reclamar estos reintegros consiste en presentar una solicitud donde se reflejen los datos de las declaraciones de la renta de los ejercicios 2011 a 2014. Los contribuyentes no tienen que aportar ninguna documentación adicional. La Dirección General de Tributos de la Consejería de Economía y Hacienda verifica que la información presentada es correcta y calcula el importe con derecho a devolución.
Los ciudadanos que por tener una cuota tributaria insuficiente no se aplicaron estas deducciones deben rectificar su declaración de la Renta. Y aquellos que no presentaron este documento por no estar obligados deben hacerlo ahora. Para formalizar estos trámites deben dirigirse a la Agencia Tributaria Estatal (AEAT). Una vez cumplimentados estos pasos, pueden ya solicitar la devolución a la Junta.