El proyecto ‘Pawla’, pieza “clave” del Modelo Objetivo Violencia Cero de la Junta de Castilla y León, permitirá que cada víctima de violencia de género cuente con un expediente único cuyo contenido podrá ser manejado de forma coordinada y con absoluta seguridad por todas aquellas administraciones, profesionales y entidades encargadas de dispensar a las personas afectadas un tratamiento integral, individualizado y multidisciplinar.
Así lo avanzó ayer la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, minutos antes de inaugurar las jornadas ‘Avances contra la violencia de género’, organizadas en el marco del referido proyecto y dirigidas a los profesionales del Tercer Sector implicados en la lucha contra la violencia de género.
García precisó que el ‘Pawla’ supone un “paso más” para posibilitar que todos los agentes que trabajan en este campo puedan intercambiar información y generar un expediente único que redunde en una mejora de la atención social integral que se presta a las víctimas, sus hijos y personas de ellas dependientes.
“Se trata, en definitiva, de conectar los datos necesarios del expediente de la víctima con el sistema de Servicios Sociales, pero también con el resto de instituciones y entidades que intervengan en el proceso, para poder crear un plan de atención coordinada entre todos los recursos disponibles”, precisó la consejera, quien recordó que el proyecto ha obtenido el reconocimiento de los estados que conforman el Espacio Económico Europeo y del Gobierno central.
De hecho, cuenta con una subvención de 170.000 euros para su puesta en marcha, a los que se sumaron otros 30.000 aportados por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, que se ampliaron en 2015 con otros 63.000, hasta sumar 263.000 euros.
La atención social integral a las víctimas de violencia de género, además de la puesta en marcha del citado expediente único, incide en la importancia de la detección y la atención inmediata, así como en el manejo de una historia social que recoge otras informaciones y prestaciones relativas a cada afectada (Renta Garantizada de Ciudadanía, otras ayudas y derechos reconocidos), y todo ello dotado del respaldo legal necesario porque existe un proyecto de decreto de historia social.
El proyecto ‘Pawla’ es, tal y como insistió García, una “pieza clave” del Modelo Objetivo Violencia Cero, cuyas directrices serán aprobadas en septiembre en Consejo de Gobierno y que pone el énfasis en la detección precoz, el desarrollo del proceso y la figura del coordinador de caso para potenciar el papel de los trabajadores sociales de los centros de acción social.
Por otra parte, y en relación con el incremento de denuncias por violencia de género, la titular de Familia extrajo una lectura “positiva” convencida de que la lucha contra dicha lacra social debe comenzar con la denuncia por parte de las personas que la sufren y de su entorno pues “sólo a partir de entonces es posible activar el sistema, con garantías, seguridad y de forma autónoma”.
