Algunos estudios estadísticos basados en el cálculo de probabilidades señalan que la posibilidad de alcanzar el premio «gordo» en el sorteo de Navidad de la Lotería Nacional se cifra en el 0,063 por ciento. Ayer, ni siquiera esa ínfima posibilidad se dio en Segovia, que ayer vio pasar de lejos la fortuna repartiendo su cuerno de la abundancia en otras provincias para dejar aquí apenas unas migajas en forma de premios menores y «pedreas».
La grabación del anuncio publicitario del sorteo en Pedraza -parodiado hasta la saciedad en las últimas semanas- hizo albergar esperanzas sobre todo a los más supersticiosos de cara a conseguir reverdecer los laureles del triunfo que en 2000 dejaron una lluvia de millones en la capital. La ciudad amaneció con sol y un ambiente frío y en los hogares y establecimientos hosteleros comenzaba a sonar a las nueve de la mañana la banda sonora que preludia la Navidad, con la música con la que los niños de San Ildefonso iban cantando a modo de «mantra» los números y premios del sorteo. Aunque el ambiente era de tranquilidad, en el corazón de los segovianos aficionados a la lotería y en el de aquellos menos entusiastas por el sorteo latía la inquietud de ver avanzar el sorteo y escuchar caer uno a uno los premios sin que en el listado de ciudades o pueblos agraciados se encontrara ninguno perteneciente a Segovia.
El único consuelo llegó con el segundo premio, ya que la Administración de Lotería número 1 de la capital, situada frente a la Casa de los Picos, consiguió arañar un discreto pero sustancioso premio al vender 60 series del número 79.711, anterior al agraciado. De este modo, desde esta administración regentada por Milagros Lago, se repartieron 750.000 euros fruto de la venta de 600 décimos premiados, que obtendrán un premio de 1.250 euros cada uno. Esta cantidad será íntegramente disfrutada por los afortunados poseedores de los boletos premiados, ya que no se le aplicará la tasa del 20 por ciento al ser su cuantía inferior a 2.500 euros.
Milagros Lago explicó que los décimos premiados se vendieron casi todos en ventanilla, algunos incluso horas antes del inicio del sorteo, aunque una buena parte de ellos fueron repartidos por el Estanco de la calle Juan Bravo, a pocos metros de la administración número 1, que adquirió varias series para sus clientes.
La responsable de la administración expresó su satisfacción por el hecho de que el premio «haya tocado a gente conocida», y precisó que ello puede ser un buen augurio para el primer sorteo de 2014, que el 5 de enero traerá de nuevo una oportunidad de atraer la fortuna con «El Niño».
El resto de premios que cayeron en Segovia no fueron mucho más allá de terminaciones del «Gordo», como las que disfrutaron los trabajadores de Bankia o Radio Segovia, y las tradicionales «pedreas» que permiten enjugar pérdidas o bien recuperar lo jugado.
A primera hora de la tarde de ayer, tras concluir el sorteo, no quedó más remedio que volver a acudir a los tópicos de la salud, el trabajo y la economía, que si bien son muy importantes en los tiempos que corren, en estos casos suelen tener sabor a frustración. Y es que en Segovia, la suerte parece no despertarse de la resaca que desde 2000 parece frenar las oportunidades de éxito en este sorteo. Vendrán tiempos mejores…
(Más información sobre el sorteo de Navidad en páginas 20 a 27)
