Después del revuelo de anteayer en la Conferencia Sectorial de Educación, con plante y todo incluido de la consejera catalana Irene Rigau a cuenta de la reforma de la Ley de Mejora de la Educación (Lomce), cuyo texto plantea el derecho de todos los alumnos a estudiar en castellano si así lo desean, ya sea en un colegio público o en uno privado pagado por la Administración, las aguas volvieron ayer a su relativo cauce tras la Conferencia General de Política Universitaria, a pesar de la ausencia del respresentante catalán en esta materia. La reunión, en este caso, se desarrolló con normalidad y con el asentimiento de la mayoría de las regiones.
Así, los responsables en materia universitaria de las comunidades gobernadas por el PP destacaron la «unificación de criterios a nivel estatal» que, a su parecer, garantiza el nuevo sistema de acceso a la Universidad recogido en el anteproyecto de Lomce, así como el «amplio consenso» que hubo entre las autonomías asistentes respecto a dicho sistema.
Tal y como establece el texto, el futuro modelo de admisión a las enseñanzas universitarias pretende sustituir las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) por un examen a nivel estatal, necesario para obtener el título de Bachillerato, al que podrían sumarse las diferentes pruebas concretas que imponga cada Universidad, respetando «los principios de igualdad, no discriminación, mérito y capacidad».
Asimismo, el consejero de Educación de La Rioja, Gonzalo Capellán, señaló que es «importante» el hecho de que el nuevo texto garantice que «se puedan coordinar todas las Universidades para que esas ejercicios tengan validez en todo el territorio español».
Por su parte, el responsable de Murcia, José Ballesta, destacó que «no ha habido ninguna oposición frontal, ninguna que haya mostrado fehacientemente su posición en contra, mas allá del lógico debate que suscita una ley como la que estamos tratando», señaló.
Por su parte, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, anunció ayer que se reunirá la semana que viene con el ministro Wert para negociar las modificaciones en el borrador de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa.
La popular realizó estas declaraciones tras hablar con el propio titular del departamento y con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El encuentro, concertado previsiblemente para el próximo lunes, abordará, entre otros aspectos, la proporción de catalán y castellano que debe contener la enseñanza en Cataluña. «Intentaremos mejorar el texto que no ha querido negociar el Govern», continuó Camacho, que censuró que la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, plantase la reunión sectorial de Educación disgustada con la reforma que impulsa el Gobierno y que, a su juicio, pone en peligro el modelo educativo catalán.
La líder del PP en esa región sostuvo que el hecho de que los miembros de la Generalitat «boicoteen los encuentros con el Ejecutivo demuestra que no saben gobernar» y no tienen voluntad de alcanzar acuerdos para mejorar la Lomce.
