La recaudación tributaria repuntó un 2,4 por ciento en la Comunidad en el primer trimestre del año, hasta alcanzar los 1.070 millones de euros, frente a un ligero aumento nacional del uno por ciento, con 40.491 millones, por los 1.044 millones del ejercicio de 2009. Con estos datos, Castilla y León registra por primera vez en dos años un incremento del montante inyectado en las arcas públicas a través de impuestos. Desde que en marzo de 2008 el cobro de tributos aumentará un ocho por ciento hasta este trimestre, la evolución había sido continuamente negativa.
Los datos evidencian dos hechos llamativos. En primer lugar que, como es habitual el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), fueron los que más montante dejaron en las cuentas públicas. El primero de ellos con 644,3 millones de euros, cifra que aunque representa seis de cada diez euros del total recaudado, experimentó una caída del tres por ciento en relación con los tres primeros meses de 2009. En cuanto al IVA, supuso una suma de 364,6 millones de euros (una tercera parte del total), con un crecimiento del 12,7 por ciento sobre el primer trimestre del pasado ejercicio. En menor medida se encuentran, representando el 5,6 por ciento restante, el Impuesto de Sociedades, con 29,7 millones y un incremento del 5,7 por ciento; los de tipo especial, con 16,3 millones y un aumento del 9,8 por ciento; el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (INRN), con 2,3 millones y una caída registrada del 12 por ciento; y los impuestos relativos al tráfico exterior, que con 1,9 millones se desplomaron un 43,2 por ciento debido seguramente a la crisis por las dificultades para exportar. A ello se suman los ingresos tributarios por conceptos y centros gestores, que en la Comunidad significaron 10,4 millones de euros, un 40,7 por ciento más.
El segundo aspecto que llama la atención es el espectacular incremento de la recaudación en la provincia de Valladolid, suficiente para que toda la Comunidad registre cifras positivas. En términos globales, la provincia vallisoletana generó 334,1 millones de euros, cifra que supone casi la tercera parte de los 1.070 millones de la Comunidad. Lo llamativo es que la recaudación de impuestos en este trimestre registró un aumento del 29 por ciento en términos generales, basado fundamentalmente en un espectacular crecimiento del IVA, que se multiplicó casi por cuatro para alcanzar los 95,8 millones de euros. Valladolid fue la única de las nueve provincias que registró signo positivo en el impuesto de la renta, con una ligera subida del 0,6 por ciento para llegar a los 229,9 millones de euros.
Además, otras tres provincias experimentaron incrementos en la recaudación tributaria, si bien difícilmente igualables a la vallisoletana. Es significativo que las tres cuentan con menor población. Así, la segunda que más creció en términos globales fue Segovia, con un 12,5 por ciento más, hasta alcanzar los 66,1 millones. La tercera que más aumentó, con datos similares a la provincia segoviana, fue Soria, que entre enero y marzo contabilizó 40 millones por impuestos, un 10,1 por ciento más. La última provincia que registró crecimientos en la recaudación tributaria fue Palencia, que con 54,9 millones aumentó los ingresos tributarios un 2,5 por ciento. Por lo tanto, cinco provincias obtuvieron menor recaudación. Porcentualmente, el desplome más importante lo registró Ávila, con un 20,9% ciento menos.