La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, hizo ayer un llamamiento a la “unidad” y al “absoluto consenso” de los partidos políticos en la búsqueda de soluciones para evitar el cierre de la empresa Dulciora en Valladolid por lo que se comprometió a no politizar esta situación, algo que pidió al resto de los grupos políticos.
Marcos, que se reunió con los representantes de los trabajadores en Dulciora, insistió en ese compromiso personal de no hacer de asunto un rifirrafe político “porque no lo es” y apeló a la Fundación Anclaje de la Junta para recabar todos los datos respecto a la situación real de la planta vallisoletana perteneciente al grupo Mondelez ya que, según admitió, no coincide la versión de los empresarios con la de los trabajadores.
Tras la reunión de la Fundación Anclaje, la Junta buscará una reunión “de primer nivel” con los empresarios desde el reconocimiento de que la situación es “muy complicada” pero con el objetivo de buscar “todas las alternativas posibles”. Según recordó la consejera, en los últimos diez años la propietaria de Dulciora cerró siete plantas en España, un hecho que, según aclaró, no se puede asociar a la Reforma Laboral aprobada por el PP, como advirtió el procurador socialista Pedro González, quien aseguró que el PSOE dará el “Do de pecho” en ese llamamiento a la unidad.
Dicho esto, González insistió en que el cierre de la planta de Dulciora es una consecuencia más de la Reforma Laboral del PP que deja sin margen de maniobra a la propia autoridad laboral en lo que ha definido como una “barra libre” para las empresas. González reclamó también la implicación en el asunto de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, a la que recordó que tiene competencias en este asunto y a la que ha afeado de no haber vuelto tanto por su tierra una vez pasadas las elecciones generales del pasado mes de diciembre, a lo que ha añadido las responsabilidades de la Junta en estos proyectos y no sólo en las aperturas e inauguraciones a las que se apuntan “con celeridad”, ironizó.
Más de 200 personas se concentraron en la entrada principal de las Cortes de Castilla y León para reclamar tanto a la Junta como al resto de grupos con representación en la Cámara respaldo para no dejar “desamparadas” a las 220 familias que dependen de la factoría de Dulciora de Valladolid perteneciente a la multinacional Mondelez Internacional.
Así lo explicó el secretario de Comité de Empresa de Dulciora, Francisco Pasalodos, quien insistió, antes de entrar en las Cortes para seguir desde la Tribuna de Invitados la sesión plenaria, en la necesidad de que los actores políticos y económicos “asuman su responsabilidad” tras el anuncio de la empresa de cerrar esta planta en 2017, al tiempo que ha reiterado la petición de los trabajadores de un plan de viabilidad que garantice los puestos de trabajo en la planta de Valladolid.
Los manifestantes, ataviados con camisetas con el logotipo de Dulciora, corearon consignas como “estas gominolas no están solas” tras pancartas en las que se podía leer: ‘Dulciora no se cierra’ o ‘Defiende Dulciora, defiende Pucela’. La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, se acercó a la puerta de las Cortes para mostrar su respaldo a los trabajadores, al igual que los representantes de otros grupos parlamentarios como el portavoz de PP, Carlos Fernández Carriedo; Javier Izquierdo, procurador del PSOE; el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, o el procurador de IU, José Sarrión.
Así, el secretario del Comité de Empresa insistió en que su prioridad pasa por el mantenimiento de los puestos de trabajo para lo que insiste en la puesta en marcha de un plan de viabilidad que garantice estos empleos en la ciudad.
