Los ciudadanos de Castilla y León con rentas inferiores a los 532,51 euros y con un máximo de ingresos de 1.331,27 euros al mes serán los beneficiarios de un total de 16,3 millones de euros en subvenciones al alquiler de viviendas que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente tiene previsto convocar antes de concluir el presente año. De hecho, la primera convocatoria, con carácter extraordinario, por importe de 5 millones apareció recogida ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), en este caso con fondos propios de la Administración regional y destinados a rentas inferiores al Indicador Público de Renta a Efectos Múltiples (IPREM), es decir, a aquellos que no superen los 532,51 euros al mes.
Pero a esta inicial convocatoria, tal y como anunció el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, al término de la Comisión en materia de Vivienda del Consejo del Diálogo Social, con participación de patronal y sindicatos, se sumará otra ordinaria para el próximo mes de noviembre por importe de otros 11,3 millones para el periodo 2016-2017, en este caso mediante un convenio con el ministerio del ramo, que tendrá por destinatarios a quienes tengan un techo de renta que no supere dos veces y medio el IPREM (1.331,27 euros al mes).
El objetivo es “enganchar en esta segunda convocatoria a aquellas personas que por una u otra razón hayan quedado excluidas de las ayudas de la primera, sobre todo porque son momentos en los que hay que ayudar a los que más lo necesitan, dentro de las posibilidades presupuestarias ya esforzadas de la Junta de Castilla y León”, enfatizó el consejero, en declaraciones recogidas por Europa Press.
Las citadas subvenciones son uno de los primeros compromisos ya cumplidos que Suárez-Quiñones anunció hace unas semanas durante su comparecencia en las Cortes como programa de gobierno para esta legislatura, entre los que figuraría igualmente la constitución de un parque público de viviendas con destino al alquiler, pendiente aún de la aprobación del decreto regulador correspondiente pero que contaría ya en una primera fase con un total de 1.200 pisos, tras el centenar incorporado desde la Sociedad de Garantía de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb). A este respecto, el consejero confiará en ir incrementando progresivamente el parque público con otras incorporaciones del Sareb y las procedentes de distintos ayuntamientos.
Las ayudas al alquiler fueron recibidas con satisfacción por los sindicatos y la patronal, quienes coincidieron, en palabras de David Esteban, de CECALE, en que el consejero “se ha puesto por montera el Diálogo Social” y “ha cogido el tema de la vivienda con bastantes ganas”, añadió Vicente Andrés, de CCOO, para quien se trataría de un primer paso para lograr que el acceso a una vivienda sea un “derecho subjetivo”.
En la misma línea, Óscar Lobo, de UGT, advirtió de que la convocatoria de subvenciones planteará un “primer escenario de respuesta inmediata”, con el fin de atender a aquellos ciudadanos con ingresos inferiores al IPREM, al que habrá de seguir un segundo estadio “más a largo plazo para que Castilla y León se aproxime mucho más a Europa en materia de alquiler”, añadió el integrante de UGT, Óscar Lobo.
